La tensa negociación entre las cámaras empresarias de la pesca y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) volvió a naufragar este lunes, y la bronca en el sector empresario escaló a niveles pocas veces vistos. Agustín De la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), apuntó con dureza contra la conducción del gremio y acusó al secretario general, Raúl Durdos, de “condenar a su gente a la pobreza” y de “jugar con el hambre de los marineros”.
“Estamos hablando de un conflicto que lleva más de 100 días. Las empresas hicieron gestos concretos para adecuar los básicos y ajustar los valores a la liquidación de producción. Ya hay acuerdo con otros gremios como Capitanes, pero el SOMU se mantiene intransigente, desconectado de la realidad”, disparó De la Fuente.
Según explicó, las cámaras empresarias propusieron adecuar un 22% el valor de referencia para los pagos en dólares, considerando que las liquidaciones a los trabajadores se realizan en moneda extranjera. Sin embargo, el gremio de marineros no sólo rechazó la propuesta, sino que -según el empresario- ni siquiera mostró disposición a sentarse a debatir alternativas: “La reunión fue una toma de pelo. No hubo cuarto intermedio, ni diálogo posible. Directamente cerraron la puerta”.
“Una pobreza intelectual que los condena”
Para De la Fuente, la negativa del SOMU a flexibilizar su postura representa un perjuicio directo para los propios trabajadores. “Cada marinero está llamando a las empresas para decir que quiere trabajar. Lo que les pedimos es que les den libertad de acción, que no los mantengan cautivos de un capricho dirigencial. El derecho a trabajar es parte de la dignidad humana, no se les puede negar eso”, sentenció.
En ese sentido, habló de una “pobreza intelectual” dentro del gremio que estaría “autogestionando su propia pobreza”, al impedir que la actividad se reactive y que las familias tengan ingresos. “Nos están llevando puestos a todos, sin medir las consecuencias. Se puede perder la temporada, y eso significaría que no haya salarios durante dos o tres meses”, advirtió.
Los relevos, entre los más perjudicados
El titular de CAPIP también puso el foco en la situación de los marineros de relevo, quienes suelen subir a bordo cuando los efectivos descansan. Con el calendario pesquero acortándose semana a semana, De la Fuente fue tajante: “La expectativa del relevo hoy es nula. Si esto no se resuelve ya, no van a embarcar esta temporada”.
Por último, reclamó una intervención decidida del Ministerio de Capital Humano para evitar el colapso de una de las principales matrices productivas del sur argentino. “Estamos hablando de un recurso natural. Si perdemos la temporada, no sólo se afecta al empresariado, se afecta a toda la cadena, desde los marineros hasta las comunidades costeras. Necesitamos que el Estado tome nota de esta gravedad”, concluyó.
Nota elaborada en base a declaraciones al programa Redacción 20 de LU20