sábado, 24 de octubre de 2026

Economía

Lecturas

En el tibio atardecer de diciembre, Ramón paladea el mate a breves sorbos. Está sentado en una silla de paja frente a la carretera. A su lado, Pepa, su mujer, aguarda con una pava de agua caliente. La dulzura de la hora inunda de paz las quintas. Ya empiezan a florecer las estrellas. Ramón estira las piernas largas. Como Pepa es muda, se ha habituado a monologar. A la…

¡Gracias a Dios que iba, por fin, a concluírsele aquella vacua existencia de soltero y a entrar en una nueva vida, o más bien entrar en vida de veras! Porque el pobre Vicente no podía ya tolerar más tiempo su soledad. Desde que se le murió la madre vivía solo, con su criada. Esta, la criada, le cuidaba bien; era lista, discreta, solícita y, sin ser precisamente guapa, tenía unos…