Una nueva encuesta nacional de la consultora Analogías, realizada entre el 12 y el 14 de julio con 2.818 casos efectivos en todo el país, revela un deterioro sostenido en la imagen del presidente Javier Milei, un creciente pesimismo económico y un alto rechazo a sus formas de comunicación. El estudio, basado en entrevistas telefónicas a líneas fijas y móviles, refleja un escenario de creciente desencanto y escepticismo en amplios sectores de la sociedad.
Imagen presidencial en baja
Según los datos relevados, la imagen positiva de Milei cayó cuatro puntos porcentuales en julio, alcanzando un 44,2%, mientras que la negativa se ubicó en 49,7%, marcando un diferencial desfavorable de 5,5 puntos. En paralelo, la aprobación general del Gobierno bajó entre 2 y 3 puntos, quedando en 37,8%, frente a una desaprobación del 45,9%.
Uno de los factores centrales de esta caída parece estar relacionado con la percepción sobre el estilo comunicacional del mandatario: el 73,3% de los encuestados no comparte sus formas, y un 66% considera que su manera de expresarse es directamente violenta. No obstante, un 50,8% opina que ese estilo es “genuino”, mientras que el 32,5% lo considera “actuado”.
Preocupación económica y expectativas negativas
La situación económica sigue siendo el principal foco de insatisfacción. Un 53% califica la gestión económica del Gobierno como “muy mala”, mientras que apenas el 13,6% la aprueba con una nota de 4 o 5 sobre 5. El 48% de los encuestados respondió que su situación financiera se complicó en las últimas semanas.
Además, el 50,3% cree que el “sacrificio” actual no está sirviendo para resolver los problemas estructurales del país, y sólo un 33,6% piensa lo contrario. Un 46,7% señala que su situación personal y familiar es peor que un año atrás, y apenas un 27% cree que mejorará el año próximo.
El Índice de Expectativas Económicas Personales, que combina percepciones presentes y futuras, refleja que más del 50% de los encuestados están en una posición de pesimismo o escepticismo frente al porvenir.
Polarización política y apatía electoral
El informe también muestra una estructura política dividida. Apenas el 21,5% se identifica como “oficialista”, frente a un 35,0% que se define opositor. Pero un llamativo 43,5% no se encuadra en ninguna de las dos categorías.
En cuanto a la intención de voto, un 35,1% considera “muy probable” o “bastante probable” votar por un candidato de La Libertad Avanza, mientras que un 35,0% manifiesta esa intención con relación a un candidato del peronismo (asociado a Cristina Kirchner, Axel Kicillof o Sergio Massa).
No obstante, a poco más de tres meses de las elecciones legislativas, la encuesta revela una preocupante apatía: un 10,3% afirma que no va a votar, y los segmentos más afectados por esta desafección son las mujeres, los sectores más humildes y los mayores de 60 años, lo que podría impactar negativamente en el voto peronista.
Conflicto social y percepciones sobre YPF
El estudio de Analogías también muestra un crecimiento en la percepción de conflictividad social: el 30,5% cree que aumentaron las movilizaciones y reclamos contra el Gobierno, y un 50,4% considera que los reclamos por salarios y despidos “son justos”.
En relación al juicio internacional por la expropiación de YPF, la petrolera estatal mantiene una imagen positiva del 75,7%. Sin embargo, la ciudadanía se muestra dividida sobre si el Gobierno defenderá o no los intereses argentinos en el litigio iniciado por fondos buitre en Estados Unidos.
La encuesta refleja un escenario complejo para el oficialismo. A pesar del control de la inflación, los niveles de desaprobación crecen, tanto por el impacto social del ajuste como por el estilo personal del presidente. La pérdida de adhesiones, el escepticismo económico y la apatía electoral podrían configurar un escenario volátil de cara a las elecciones de octubre, con una sociedad fragmentada, polarizada y crecientemente decepcionada.