domingo, 31 de agosto de 2025

A través de una carta, los legisladores le pidieron a la titular del Senado, Victoria Villarruel, que cambie esa situación porque los efectivos ocasionan “molestias”. La reacción de Bullrich.

Una carta enviada por ocho senadores kirchneristas a la vicepresidenta Victoria Villarruel encendió una inesperada polémica en el Congreso y motivó una dura reacción de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Es que la nota, fechada el 16 de julio y recibida oficialmente dos días después, solicita que se limite el acceso de las fuerzas de seguridad a los baños y espacios comunes del Senado durante las jornadas de protesta en el centro porteño.

Firmada, entre otros, por los senadores Carlos LInares y Oscar Parrilli (UP), la carta advierte que “debe armonizarse la concurrencia del personal de las distintas fuerzas y el uso que hacen en el Senado de sus espacios comunes y sanitarios, asegurando el bienestar y la prioridad a los empleados de esta casa que cumplen funciones administrativas”.

El texto apunta a operativos masivos organizados por el Ministerio de Seguridad, especialmente los días miércoles, cuando se concentran manifestaciones de jubilados.

“La presencia de los efectivos de la Policía Federal, Prefectura, Gendarmería y Policía de Seguridad Aeroportuaria se intensifica de manera exponencial”, señalaron los legisladores K, quienes subrayaron que “son las autoridades nacionales quienes deben garantizarles condiciones básicas” a los uniformados.

La respuesta de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, no tardó en llegar. A través de su cuenta de X, calificó el planteo como “insólito pero real”.

“El kirchnerismo pidió que las fuerzas de seguridad no usen los baños del Senado. Ya sabíamos que no los querían… pero ni para ir al baño los dejan. Un poco de respeto y sentido común. Son los que nos cuidan todos los días”, escribió en redes.

 

 

Ante las críticas, desde el bloque kirchnerista trataron de explicar que la nota no busca menospreciar a las fuerzas, sino que intenta ordenar el uso de los espacios del Senado, que según denuncian, se ven desbordados durante los operativos de seguridad.

Lo cierto es que la “pelea” por los baños se da en un contexto de tensión política, ya que Unión por la Patria cuestiona con dureza la implementación del protocolo antipiquetes, impulsado por Bullrich, y la acusa de encabezar una política represiva frente a la protesta social.

 

Fuente: Los Andes

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