El intendente Othar Macharashvili expresó su profunda preocupación por las consecuencias sociales y económicas que atraviesa Comodoro Rivadavia a raíz del proceso de desinversión en la Cuenca del Golfo San Jorge. La salida progresiva de YPF y la caída de actividad en los yacimientos maduros ya generan desempleo, cierre de PyMEs y una creciente presión sobre el sistema de salud pública.
“Estamos preocupados y ocupados”, dijo el jefe comunal al referirse al ajuste que atraviesa el sector hidrocarburífero en la región, con especial énfasis en la caída de la actividad por parte de YPF y otras operadoras. Según Macharashvili, el efecto más inmediato se refleja en la pérdida de puestos de trabajo y en el debilitamiento del entramado productivo local: “Aunque les paguen sus indemnizaciones o retiros, son PyMEs que dejan de trabajar, empleados que se quedan sin empleo, sin obras sociales. Y eso lo está absorbiendo directamente la salud pública”.
El intendente advirtió que la ciudad ya comenzó a sufrir el impacto en su sistema sanitario debido al aumento de la demanda de atención por parte de personas que quedaron fuera del sistema privado de salud. “La salud pública lo está sintiendo”, subrayó.
Además, planteó la necesidad de buscar soluciones que permitan sostener la actividad en los yacimientos maduros, haciéndola más eficiente y competitiva: “Estamos viendo de qué forma se estabiliza esto y se logra que se vuelva a generar inversión y nuevos empleos. Esos nuevos empleos van a requerir distintas formaciones y capacitaciones, por las nuevas tecnologías, pero hay que trabajar ahora en este tránsito”.
En ese sentido, Macharashvili reveló que están articulando con el gobierno provincial y los gremios del sector para promover incentivos a la producción y la exportación, en un intento por frenar la crisis y reactivar la economía local. “Estamos trabajando con el gobierno provincial para que se trabaje en incentivos. Hay empresas de servicios especiales que se están retirando, y la idea es que vengan otras empresas, de otro porte, para brindar esos servicios y se pueda tomar gente”, señaló.
La salida de YPF de la provincia, que se formalizó meses atrás como parte de una estrategia nacional de desinversión en áreas maduras, golpea de lleno en Comodoro, una ciudad históricamente ligada al petróleo. Para el intendente, el desafío es enorme, pero no imposible: “Tenemos que estar todos juntos -Estado, gremios y empresas- para que esto suceda y evitar un deterioro social aún mayor”.