jueves, 1 de enero de 2026

A partir de 1885 empezó sus actividades con la casa central ubicada en Rawson, bajo la gerencia de Thomas Tegai Awstin y para diciembre de ese año deciden la apertura de la primera sucursal en la localidad de Gaiman.

En el año 1889 comenzó a transitar el FFCC entre las localidades de Puerto Madryn y Trelew y es innegable que esto favoreció en gran medida el desarrollo de ambas ciudades en varios sentidos y en forma particular en su aspecto económico y comercial. El Directorio de la Mercantil decide trasladar la casa central a Trelew y abrir su segunda sucursal en Rawson. Después abrió otras sucursales en Trelew, Gaiman, Valle Superior (Dolavon), en la cordillera (Arroyo Pescado), y otros sitios y se designó a Trelew como la Casa Matriz. Se envió el trigo desde Trelew a Puerto Madryn y desde allí a Liverpool a cambio de mercaderías. Aún más, se pudo traer mercaderías, desde allí y desde Norteamérica, sin pagar derecho de aduana, un puerto libre por años, como una suerte de reconocimiento a los galeses por poblar la región.

En resumen, la CMC creció vertiginosamente y fue de éxito en éxito hasta que le fuera quitado el puerto libre luego de la primera guerra mundial.

Es de destacar que en forma permanente la Compañía colaboraba con distintas instituciones de bien público y brindaba servicios a la comunidad en general.

Por ejemplo, mencionamos que gracias a los trámites efectuados por la CMC fue posible la llegada en 1908 de un médico con título a la zona, el doctor Jubb que se radicó en Gaiman.

Observamos en el balance de 1910 que en el rubro médico la compañía le había abonado durante ese año la cifra de seis mil treinta y seis pesos. Además, muchos alumnos de la zona, de familias poco pudientes son becados por la Compañía Mercantil para completar sus estudios en la Escuela Intermedia de Gaiman, a la que también aportaba importantes donaciones en muebles, útiles y efectivo.

El 24 de diciembre de 1914 la CMC compró al señor Thomas S. Williams un terreno cerca del puente de Gaiman para edificar la fábrica de quesos y manteca.

Para 1917 adquirió las instalaciones de una estancia en la zona de Tecka que denominó con el nombre de La Mimosa. Tuvo un sistema de canales de riego que permitió regar una considerable extensión de tierras y obtener excelentes cosechas de trigo, avena y alfalfa, aparte de dos leguas destinadas a los animales.

La evolución fue constante hasta aproximadamente 1920.

DECADENCIA DE LA COMPAÑÍA

El período de decadencia se inició con la crisis económica originada luego de finalizada la 1921 y 1924) y una baja de los precios agropecuarios, a esto podemos agregar un incremento del crédito y la puesta en marcha de las queserías de Gaiman y Dolavon que provocaron primera guerra mundial, lo que coincidió con varios años de malas cosechas en el valle (entre Importantes pasivos. En especial la quesería o cremería (como las denominaban en esa época) de Gaiman.

Estaba previsto construir una tercera quesería en la chacra N° 105 en zona de Puente Hendre, incluso en el informe anual de 1924 se acreditaban entre los gastos ladrillos para su construcción por un total de mil seiscientos ochenta pesos. Posteriormente no se ha encontrado otra mención sobre el tema y suponemos que la mencionada quesería no fue puesta en marcha.

Durante el año 1923 se cerró definitivamente la sucursal de la CMC de Rawson. En un principio la decadencia de la empresa se decidió cambiar de agente en la zona, nombrando como concesionario exclusivo al señor Pedro Corradi, quien se instaló el 1 de abril de 1925.

Los ejercicios siguientes provocaron constantes déficits, lo que elevó su pasivo a la cifra de cuatro millones trescientos diecisiete mil pesos al 31 de diciembre 1927. Sin embargo las queserías de Gaiman y Dolavon terminan ese balance con una pequeña ganancia de 5.000 pesos.

Durante el próximo ejercicio la deuda disminuyó como consecuencia de la venta de la estancia La Mimosa en la zona de Tecka y de propiedades que tenía en Puerto Deseado. Así el pasivo al 13 de abril del año 1928 se redujo a dos millones quinientos cincuenta mil pesos.

Es importante señalar que la estancia fue vendida en un precio menor al que se había establecido. El importe de su venta alcanzó un millón cuatrocientos mil pesos, cifra muy exigua si tenemos en cuenta que la estancia contaba con treinta mil seiscientas hectáreas y animales ovinos y vacunos.

Durante el año 1929 hubo dos acontecimientos nefastos para la economía de la Compañía Mercantil del Chubut. Un incendio en su casa central y la clausura definitiva de la sucursal de Comodoro Rivadavia.

 

CIERRE Y DISOLUCIÓN

Llama la atención la Memoria Anual presentada en Trelew, con fecha 18 de abril de 1933 y firmada por Elías Owen y Harri E. Roberts, presidente y gerente del Directorio respectivamente. Planteaban lo siguiente: “Confiamos poder solucionar los problemas mediante la constitución de una nueva sociedad formada por nuestros acreedores en la Colonia, convirtiendo sus créditos con la Compañía en acciones de la nueva sociedad.”

Es la primera sugerencia que se realizaba y que pronto fue puesta en práctica con lo que supuso la creación de una nueva sociedad y la virtual desaparición de la Compañía Mercantil del Chubut luego de 47 años de ininterrumpida labor.

Del libro Trelew, un desafío patagónico de Matthew Henry Jones, Tomo IV (1924-1933), tomamos la siguiente referencia: “Es de lamentar que con poderosa organización comercial, la que en la Patagonia llegara a tener alrededor de 20 sucursales, no hubiese en sus últimos años de vida tenido la firme decisión de modificar sus estatutos e incorporar personas jóvenes y capaces en su Directorio como en sus puestos claves. De haberlo hecho allá por el año 1925, no dudo de que las cosas hubieran cambiado fundamentalmente y hoy todo el valle no tendría que sufrir y lamentar su quiebra, pues ella significó prácticamente la ruina de la colonia; tampoco dudo de que la crisis reinante tiene que haber influido poderosamente, precipitando este ingrato desenlace”.

CONCLUSIONES

Su desarrollo nos permite creer que hubo en y comerciales a lo largo de su historia. Durante la última etapa no podemos afirmar que se dieron negociados, malversación de fondos o estafas por parte de los directivos de la Compañía general una falta de conocimientos económicos como se afirma entre las personas entrevistadas, debido a que no aparece ninguna prueba que pueda confirmarlo. Esto no significa que no las hubo.

Si podemos afirmar que se evidenció una muy mala organización, por parte de un grupo que se mantuvo durante muchos años al frente de la empresa y no permitía la incorporación de nuevas generaciones.

 

Por Jorge Barzini, del libro “Chubut, tierra de arraigos”

 

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