martes, 27 de enero de 2026

 

El desplazamiento del Cerro Hermitte dejó una de las consecuencias habitacionales más graves de los últimos años en Comodoro Rivadavia. Según confirmó el director general de Defensa Civil, Sebastián Barrionuevo, las 315 viviendas ubicadas en la zona afectada deberán ser evacuadas de manera definitiva, ya que el área quedó catalogada como no habitable por el alto riesgo geológico que presenta.

Barrionuevo fue contundente al referirse al alcance del fenómeno: “Todas las casas afectadas no podrán volver a ocuparse”, sentenció y precisó que el número total asciende a 315 viviendas, distribuidas en los barrios Médanos, Los Tilos y Sismográfica, más la ladera sobre la calle Marquesado donde varias casas sufrieron daños directos. En todos los casos, las familias no podrán regresar a vivir allí.

El funcionario explicó que el operativo montado en el sector tiene como prioridad absoluta preservar la seguridad de las personas, tanto de los vecinos damnificados como del personal que trabaja en el lugar. Para ello se estableció un cordón de seguridad estricto, con participación de la Policía del Chubut, Gendarmería Nacional, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria, que impide el ingreso libre a una zona considerada extremadamente inestable.

“Todos quieren entrar a buscar algo y el riesgo es terrible”, advirtió Barrionuevo, al justificar las restricciones. El ingreso se realiza únicamente de manera controlada, con vehículos oficiales y bajo un sistema que permite el acceso de una familia por vehículo en los sectores más comprometidos. La medida busca evitar desorden, dispersión de personas y situaciones que puedan poner en peligro vidas humanas.

En las zonas menos inestables, el protocolo habilita el ingreso de un número limitado de vehículos, siempre bajo rotación y supervisión. El objetivo, señaló, es permitir que las familias puedan recuperar la mayor cantidad posible de sus pertenencias, aunque aclaró que se trata de un proceso lento y cuidadoso.

En muchos casos, los vecinos ya retiraron muebles y objetos personales y ahora avanzan sobre elementos estructurales de las viviendas, como puertas, ventanas o portones. “Ya estamos en una etapa en la que los vecinos asumen que ahí no van a poder vivir nunca más”, afirmó Barrionuevo, una percepción que, según dijo, coincide con la evaluación técnica del lugar.

El desplazamiento del Cerro Hermitte no solo dejó daños materiales, sino que marcó un punto final para 315 hogares, obligando a cientos de familias a abandonar definitivamente un sector que, de acuerdo a Defensa Civil y a los distintos estudios técnicos, nunca debió ser habitado por tratarse de una zona de riesgo.

 

Nota elaborada en base a declaraciones a LU20

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