El dirigente confirmó la realización de una asamblea en el yacimiento Cerro Dragón para informar sobre los despidos y una movilización en las instalaciones de PeCom. Además, advirtió que, si las empresas avanzan con despidos masivos, el sindicato está dispuesto a “poner a prueba” la capacidad de seguir produciendo petróleo sin trabajadores.
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es la propuesta empresarial de reducir salarios en Chubut a niveles muy inferiores a los de Neuquén. El gremio rechazó de plano cualquier intento de equiparar los ingresos a “la mitad del promedio de Vaca Muerta”, más aún sin reconocer la inflación acumulada. “Somos trabajadores de la misma actividad y no vamos a regalar nuestro salario”, sostuvo Ávila.
Desde el sindicato recordaron que, tras la crisis del año pasado, se negociaron medidas para sostener la actividad, como la baja de retenciones a la exportación, con el objetivo de preservar el empleo y garantizar inversiones. Sin embargo, denuncian que los compromisos asumidos por las nuevas operadoras nunca se cumplieron y que hoy los ajustes recaen exclusivamente sobre los trabajadores.
En ese contexto, Ávila exigió la intervención urgente del gobernador y del Gobierno nacional para abrir una mesa de diálogo que fije plazos concretos de inversión y garantice la continuidad laboral. También citó el caso de áreas transferidas sin personal ni recursos, lo que, a su entender, demuestra la falta de un plan real de desarrollo.
“La herramienta la tenemos y no nos obligan los trabajadores, nos obligan las propias operadoras que mienten y no cumplen lo que firman”, advirtió el líder sindical. La movilización, aseguró, busca defender el convenio colectivo y frenar una política de achicamiento que consideran un ataque directo a décadas de construcción laboral en la industria petrolera de Chubut.
Fuente: Info Cordillera

