jueves, 5 de febrero de 2026

El Concejo Deliberante de Rawson aprobó este miércoles el proyecto de ordenanza enviado por el intendente Damián Biss que autoriza al Poder Ejecutivo municipal a contraer un préstamo comercial por 800 millones de pesos con el Banco Patagonia S.A., destinado al desarrollo del denominado Mercado de Productos de Mar en el puerto local.

La decisión se adoptó en un contexto de emergencia económica, financiera, ambiental y sanitaria, reconocida formalmente por el propio municipio, y reavivó cuestionamientos sobre la oportunidad, el esquema de financiamiento elegido y las prioridades de la gestión.

UN PROYECTO MUY IMPORTANTE PERO QUE NO ES NUEVO

La construcción de un mercado concentrador de productos del mar no es una idea reciente. El lugar donde se desarrollará el proyecto es el viejo depósito de Obras Públicas que luego de años de abandono fue recuperado durante la gestión de Rossana Artero, quien había elaborado un anteproyecto del Mercado de Productos de Mar pero sin que el municipio tuviese que desembolsar millones de pesos.

El viejo proyecto buscaba armar un consorcio entre los interesados y que fuesen ellos quienes pagasen la obra a cambio de tener la concesión durante cierta cantidad de años. De esa manera, se lograba cambiar la cara del Puerto de Rawson, armando una zona gastronómica y turística sin que el municipio desembolsase recursos.

Ese antecedente refuerza la idea de que el proyecto requería una planificación integral y un esquema financiero sólido, más allá de la urgencia política por avanzar.

UN CRÉDITO CARO Y DE CORTO PLAZO

El préstamo aprobado este miércoles por el Concejo no corresponde a un crédito blando ni a un financiamiento específico para infraestructura productiva. Es un crédito comercial, con una tasa nominal anual del 41,93% y una tasa efectiva anual estimada entre el 52 y el 55%, a cancelar en apenas 12 meses.

De acuerdo con estimaciones técnicas, el municipio terminará pagando más de 1.100 millones de pesos, lo que implica más de 330 millones en intereses, en un contexto de alta inflación y severas restricciones financieras.

La garantía del préstamo recae sobre coparticipación federal y/o regalías, es decir, los principales ingresos corrientes del municipio, de los cuales depende la mayor parte de su funcionamiento diario.

UNA ALTERNATIVA QUE NO FUE CONSIDERADA

Uno de los puntos más cuestionados es que el endeudamiento municipal no era la única alternativa posible para concretar la obra. Distintos actores del sector sostienen que el proyecto podría haberse ejecutado mediante un consorcio integrado por los propios concesionarios, es decir, los 18 o 20 operadores privados que ocuparán los puestos del mercado.

Bajo ese esquema, los concesionarios podrían haber financiado la obra a cambio de quedarse con el canon de explotación durante un plazo de 10, 15 o 20 años, sin comprometer recursos municipales ni cargar al Estado con una deuda onerosa.

Ese modelo, aplicado en otras experiencias, hubiera permitido avanzar con la obra sin hipotecar ingresos públicos y trasladando el riesgo económico a quienes explotan la actividad.

EMERGENCIA DECLARADA Y PRIORIDADES EN DEBATE

La aprobación del endeudamiento se produce mientras el municipio reconoce oficialmente déficit estructural, caída de la recaudación, embargos judiciales y dificultades para afrontar gastos corrientes. A ello se suma la emergencia ambiental y sanitaria, con problemas persistentes en servicios esenciales.

En paralelo, continúan obras clave paralizadas, como la ampliación de la planta potabilizadora de Rawson  y otras intervenciones municipales que no avanzan por falta de fondos.

GIROS EN DESCUBIERTO Y UNA CAJA AJUSTADA

El nuevo préstamo se suma a una situación financiera delicada. A comienzos de enero, el Ejecutivo municipal recurrió a giros en descubierto por 900 millones de pesos para afrontar el pago de salarios, una práctica que se repite desde hace meses.

Estos mecanismos comprometen automáticamente ingresos futuros y reflejan una fuerte tensión de caja, lo que plantea interrogantes sobre la capacidad real del municipio para cumplir con el nuevo compromiso crediticio aprobado.

UNA DECISIÓN QUE MARCA RUMBO

La aprobación del endeudamiento para el Mercado de Productos de Mar marca un rumbo en la gestión financiera del municipio. Endeudarse a tasas elevadas, en un contexto de emergencia y con recursos comprometidos, implica riesgos que exceden el corto plazo y condicionan el futuro de Rawson.

El desafío será demostrar que la decisión tomada no agrava la crisis existente y que el costo financiero asumido tendrá un retorno real para la ciudad y para el puerto, sin profundizar un esquema de fragilidad fiscal que hoy ya muestra señales evidentes.

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