El histórico dirigente justicialista Blas Meza Evans lanzó un fuerte mensaje político a través de sus redes sociales, en el que afirmó que “la Nación está en peligro y la soberanía en juego”, y sostuvo que el peronismo necesita encarar con urgencia un proceso de autocrítica y unidad para enfrentar el escenario actual y lo que viene en los próximos años.
En su pronunciamiento, Meza Evans planteó que el año político ya está en marcha y que el 2027 “está a la vuelta de la esquina”, por lo que consideró que 2026 debe ser el año de la reflexión interna y la reconstrucción del espacio nacional y popular. En ese marco, reconoció errores dentro del propio peronismo y remarcó que es imprescindible analizarlos sin evasivas.
Autocrítica hacia las divisiones internas
El dirigente fue especialmente crítico con quienes decidieron competir por fuera del frente electoral justicialista en las últimas elecciones. Señaló que la primera autocrítica debe recaer sobre aquellos sectores que fragmentaron al peronismo, pese a que -según remarcó- el partido fue “la única fuerza política que realizó elecciones internas limpias y transparentes” para definir candidaturas.
En ese sentido, valoró a quienes aceptaron competir dentro del espacio, y cuestionó a los que optaron por otros armados políticos, al considerar que esa decisión debilitó las chances electorales del justicialismo. Para Meza Evans, no hay dudas de que la división interna terminó favoreciendo a Javier Milei y a los sectores de la derecha.
“Divididos trabajamos para el enemigo”
En uno de los pasajes más duros del comunicado, Meza Evans afirmó que el peronismo, al fragmentarse, “trabajó para Milei y para la derecha”, y advirtió que repetir ese camino sería funcional a intereses ajenos a los de la mayoría social.
Bajo esa lógica, sostuvo que si la experiencia electoral reciente deja alguna enseñanza, esta debe servir para deponer egos personales y disputas que no responden a las necesidades de la gente, y avanzar decididamente hacia la unidad durante el próximo año.
Unidad como deber doctrinario
Finalmente, el dirigente planteó que el peronismo no puede permitirse nuevas fracturas, ni inducidas desde el plano provincial ni desde el nivel nacional. Aseguró que, si se asume que la soberanía argentina está en riesgo, la única salida posible es ampliar la participación, debatir un proyecto de provincia convocante y mantener al conjunto del movimiento dentro del mismo espacio.
“Lo demás –concluyó- es traición”, sentenció Meza Evans, dejando en claro que su llamado no es solo electoral, sino también doctrinario y estratégico frente al actual escenario político nacional.


