jueves, 19 de febrero de 2026

Luego de su renuncia a la intervención de la Cooperativa Eléctrica de Trelew, cargo para el que había sido designado por el juez Hugo Sastre, Matías Bourdieu retomó su rutina en la coqueta localidad de Martínez, partido de San Isidro, en la zona norte del Gran Buenos Aires.

Allí, lejos de la crisis financiera, operativa e institucional que atraviesa la entidad trelewense, el ex interventor volvió a su vida habitual, entre caminatas soleadas por las orillas del Río de la Plata y la tranquilidad residencial característica de uno de los sectores más acomodados del conurbano bonaerense.

UN PERFIL AJENO A LA REALIDAD LOCAL

Bourdieu, que había sido promovido por CAMMESA, avalado por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) y protegido por el juez Sastre, fue siempre un hombre de otro target de vida. Su trayectoria y estilo personal lo mostraron más cercano a circuitos internacionales y experiencias exclusivas que a la compleja realidad social de los barrios periféricos de Trelew.

Paseos en velero por la costa francesa o recorridas en camello frente a Al‑Khazneh, el icónico monumento tallado en la roca en Petra, contrastan con los reclamos cotidianos de los vecinos del Moreira 4, Planta de Gas o Costanera.

Tras su salida, ¿Se acordará hoy Bourdieu de los problemas en los servicios en las barriadas de Trelew? ¿De si hay luz estable en Planta de Gas? ¿Si el agua llega con presión suficiente al Moreira 4? ¿Si funcionan las cloacas en Padre Juan?

Por lo pronto, Bourdieu es otro de los tantos “paracaidistas“ llegados a la provincia, presentados como salvadores, que trabajan para otros intereses y luego desaparecen dejando los problemas a la sociedad y complicando severamente a la dirigencia política, social y económica de nuestras comunidades.

 

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