
Familia Saenz
Don Tiburcio Sáenz llegó a Camarones desde Buenos Aires en 1902. Era hermano de Don Gonzalo Sáenz, el capitalista. Ya estaba establecida la firma comercial de ramos generales “Asenjo y Pérez”, donde ingresó don Tiburcio, formalizando la razón social “Asenjo y Sáenz”, con sucursales en Río Chico, después campos de los Díaz Canella, y se llamó “Vista Alegre” y, en la zona de Malaspina, “La Castellana”.
Don Feliciano Sáenz, español, había nacido en Cabezón de Cameros, sobrino de Gonzalo y Tiburcio.
Llegó al país el 23 de diciembre de 1907 en el vapor León Xlll. En 1908, a Camarones, integrándose al negocio de ramos generales del tío, Don Tiburcio Sáenz, hasta que decide hacerse cargo de tareas rurales, trasladándose a “La Isabel”, propiedad de Gonzalo Sáenz, haciéndose cargo de la estancia por muchos años.
LA ISABEL, anteriormente, había sido campo ocupado por el Señor Raúl Hasselman, cuando eran campos abiertos, quien también poseía marca para su rebaño.
Los Sáenz, Don Feliciano a la cabeza, entre los años 1918 y 1920, arrendaron campo abierto a la firma “Bunge y Born” que ocupaban transitoriamente los Hermanos Domingo y Miguel Guisamburu en el paraje conocido por “Aguada de las Vacas”.
Cuando adquieren este campo lo denominan “LAS QUEBRADAS”, trabajando don Feliciano e instalando alambrados y molinos, en años de duro y sacrificado trabajo.
Por esos años acompañaba en las tareas rurales a don Feliciano, el Señor Deogracias Villar, hombre de campo, que siempre estuvo por la zona de Uzcudun, al igual que sus hijos dedicados a esas faenas, siendo excelentes camperos.
La estancia “La Isabel”, se encontraba en el camino obligado de los viajeros que hacían el recorrido entre Camarones y Malaspina. Como los barcos recalaban en Camarones, se transportaban comestibles, materiales de construcción, correspondencia, lanares y caballos, estas naves se llevaban los frutos de la zona y la preciosa carga de lanas y cueros era trasladada en grandes chatas y vagonetas tiradas por caballos o mulas. Ya para esos años, la lana tipo Camarones tenía fuerte cotización y fama en los mercados internacionales. En más de una ocasión se mandaba a Camarones para su embarque, lanas de la zona de Trelew, Sarmiento, Comodoro Rivadavia, para beneficiarse con una buena cotización. El solo nombre de lana de Camarones, en los mercados tradicionales, era como extender una carta de crédito. Al retirarse Don Feliciano, lo sucedieron sus hijos, Feliciano en “La Isabel”, mientras que Antonio se desempeñó por varios años en “Las Quebradas”, hasta que compró campo propio. Los hijos siguieron el ejemplo de don Feliciano y con el impulso de renovación, mejoraron sus majadas e instalaciones, ampliaron las viviendas, las quintas y jardines, mostraron como establecimientos de avanzada de la zona. La Sociedad Rural tuvo a Don Feliciano entre los socios activos. Aquí no puedo dejar de nombrar a Mercedes Rabal y a Angelita Fernández, dignas esposas de estancieros y excelentes anfitrionas. “Loma Blanca”: Propiedad de la Sra. Isabel Sáenz de Abril.
Familia Nai
El primer Nai que llegó a la Argentina fue Don Luis Nai, quien había nacido en Alagna, Provincia de Pavía, Italia. Llegó con su esposa, también italiana, y sus seis hijos, en el año 1907. En Argentina nació el menor de nombre Félix.
El hijo mayor, Carlo Vittorio Nai, nació en Italia el 23 de setiembre de 1896, por lo que al llegar a nuestro país contaba con 11 años de edad.
Los Nai se asentaron y poblaron “EL SAUCE SOLO”. Trabajó la familia unida, como los emigrantes supieron hacerlo. Tesón, constancia y dedicación, tal vez privaciones muy propias de la época.
Así unidos lucharon con amor en el campo familiar.
Carlo Vitorio, al independizarse, pobló el campo “EL ALGARROBO”, lindero al campo familiar, y en el año 1925, se casó con la santafecina Angela Terranio y tuvieron dos hijos, Luis Claudio, hoy al frente del campo AGUADA ALGARROBO , y Ana Delia, esposa del nieto del pionero Juan Walker.
Trabajaron en dicho campo con gran empeño y contaron con la bendición del agua, pues tenían buenas aguadas, pozos a 5 o 6 metros de profundidad: La casa habitación, hoy de material, recibe directamente el agua del manantial, de una lomita.
Ana Delia me habló con mucha emoción de su niñez; recordaba al Padre Juan y sus visitas a la zona de Malaspina.
En principio vivieron en habitaciones de chapa, mientras daban forma a su estancia. Leí en sus ojos el cariño al recuerdo de los años pasados en el campo.
Esta propiedad linda con el de los pioneros Eylenstein, “La Leonor”, con el campo que fuera del antiguo poblador José Maria Otero, ex “Las Golondrinas”, con “El Sauce Solo” y “Las Quebradas”.
LA ELIDA – de Primo José Nai.-
AGUADA ALGARROBO – de Luis Claudio Nai. –
EL SAUCE SOLO – de Mario Luis Nai, hijo de Félix Nai.
LAS CUATRO HERMANAS – de la Sucesión de Segundo Nai.
Texto de “Pioneros de la Costa Chubutene” – Isabel Caminoa de Heinken
