Cuando Mario Das Neves asumió su primer gobierno en Chubut, en 2004, una de sus primeras decisiones fue avanzar con un censo integral de empleados públicos. La medida, presentada como parte de una “reorganización del Estado”, buscaba despejar una incógnita determinante: cuántos trabajadores tenía realmente la provincia, en qué áreas se desempeñaban y cuál era su nivel de capacitación.
El relevamiento comenzó en febrero de ese año y se extendió hasta el 22 de marzo. Alcanzó a toda la estructura estatal, desde la planta permanente y temporaria hasta los contratados, planes de empleo y beneficiarios de programas sociales. A los trabajadores se les exigió presentar recibos de sueldo, contratos y datos personales, en un intento por depurar la información y construir una radiografía precisa del Estado provincial.
El censo determinó que la provincia pagaba casi 31.000 sueldos mensuales. De ese total, unos 25.500 correspondían a la Administración Central y docentes, cerca de 1.000 al Poder Judicial, alrededor de 200 a la Legislatura y entre 3.500 y 4.000 a planes sociales. En términos fiscales, ese esquema implicaba un costo cercano a los 600 millones de pesos anuales.
Pero más allá del volumen, el informe puso el foco en problemas estructurales. El Estado aparecía como sobredimensionado, con bajo nivel de profesionalización -apenas el 12% de los agentes eran profesionales-, escasa movilidad interna -el 67% nunca había ascendido- y una fuerte incidencia de adicionales salariales, que alcanzaban al 50% del personal. A eso se sumaba un dato llamativo: el 75% de los empleados no estaba afiliado a ningún gremio estatal.
El censo no fue sólo una herramienta administrativa. También funcionó como respaldo político para instalar la necesidad de ordenar y eficientizar el aparato estatal, una discusión que atravesaría los años siguientes y distintos gobiernos.
A más de dos décadas de aquel relevamiento, los números actuales permiten dimensionar la evolución del Estado provincial. Hoy, Chubut cuenta con 42.956 empleados activos, a los que se suman 207.761 horas cátedra en el sistema educativo y 21.990 jubilados dentro de la estructura estatal.
A más de dos décadas de aquel relevamiento, los números actuales permiten dimensionar la evolución del Estado provincial. Hoy, Chubut cuenta con 42.956 empleados activos, a los que se suman 207.761 horas cátedra en el sistema educativo y 21.990 jubilados dentro de la estructura estatal.
La comparación con 2004 es inevitable. El crecimiento en la cantidad de agentes y en el peso del sistema público es evidente. Buena parte de esa expansión se produjo durante los tres gobiernos de Das Neves, período en el que el Estado incrementó de manera sostenida su planta de personal. Según distintas evaluaciones políticas y administrativas de la época, en muchos casos las incorporaciones respondieron más a lógicas de construcción y sostenimiento político que a necesidades estructurales del funcionamiento estatal. El resultado es un aparato público más grande que el que se intentó ordenar en 2004, pero con debates de fondo que, lejos de resolverse, siguen plenamente vigentes.


