martes, 2 de junio de 2026

 

El presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Agustín de la Fuente, cuestionó el reclamo de incremento salarial del 26,59% impulsado por el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) y advirtió que ese costo termina siendo absorbido por las plantas procesadoras, en un contexto que definió como crítico para la competitividad de la actividad pesquera en Chubut.

Si bien aclaró que CAPIP no participa de la negociación paritaria, sostuvo que las consecuencias económicas de cualquier acuerdo recaen finalmente sobre las empresas procesadoras. “Nosotros no somos los signatarios del convenio ni somos parte de esa paritaria, pero el que paga la cuenta es la planta de proceso”, afirmó.

De la Fuente explicó que las empresas de estiba trasladan posteriormente esos costos a las plantas pesqueras, por lo que consideró necesario que el sector industrial haga oír su posición antes de que se cierre cualquier acuerdo.

“El incremento del 26,59% que se está planteando hoy no lo soporta el negocio. No lo puede pagar la planta y, si no lo puede pagar la planta, no vamos a tener trabajo en la fábrica”, sostuvo.

El dirigente empresario indicó que la preocupación no se limita exclusivamente al conflicto con el SUPA, sino que forma parte de una discusión más amplia sobre los costos que enfrenta toda la cadena pesquera. En ese sentido, recordó que las empresas también deben afrontar negociaciones salariales con otros gremios, entre ellos el STIA, además de costos logísticos, transporte, combustible y tributos.

“Hay una sola factura. Cuando uno tiene participación en toda la cadena de valor, desde la extracción hasta la exportación, todos esos costos terminan impactando sobre el mismo producto que se vende a un precio internacional que nosotros no fijamos”, señaló.

Ante este escenario, CAPIP presentó el pasado 26 de mayo una nota ante el Gobierno provincial solicitando la convocatoria a una mesa multisectorial y reclamando además el envío a la Legislatura del proyecto de emergencia pesquera que había sido comprometido por el Ejecutivo.

Según explicó De la Fuente, el objetivo es generar un ámbito de discusión donde participen todos los actores vinculados a la actividad para analizar la estructura de costos y buscar alternativas que permitan sostener el empleo.

“Nosotros nos comprometemos a mantener los puestos de trabajo. A pesar de todas las adversidades, no hay un solo trabajador del sector que haya quedado en la calle. Lo que estamos pidiendo son herramientas para sostener esa situación”, afirmó.

Alerta por la competencia de otros puertos

Otro de los puntos planteados por CAPIP está relacionado con la creciente competencia de otros puertos argentinos para captar descargas pesqueras.

De la Fuente señaló que empresas de servicios portuarios de localidades como Caleta Olivia y Mar del Plata ya comenzaron a ofrecer condiciones más competitivas para atraer buques que tradicionalmente descargaban en Chubut.

La situación, explicó, se agravó luego de una reciente decisión del Consejo Federal Pesquero que eliminó de manera transitoria la obligación que tenían los buques fresqueros de regresar a puerto dentro de las 72 horas posteriores al primer lance de pesca.

Hasta ahora, esa limitación favorecía a los puertos patagónicos por su cercanía a las zonas de captura. Sin esa restricción, los barcos pueden completar sus bodegas y descargar posteriormente en cualquier puerto del país.

“Hoy un barco puede seguir pescando y descargar en Mar del Plata. Y cuando uno mira algunos costos, como la estiba, encuentra que allí vale aproximadamente la mitad. Tenemos que tomar conciencia de esa realidad”, advirtió.

Para el presidente de CAPIP, la combinación de mayores costos internos y una creciente competencia de otros puertos obliga a discutir medidas urgentes para preservar la actividad industrial y el empleo en Chubut.

“Tenemos que encontrar puntos de equilibrio. Lo que estamos planteando no es sacar un poco más o un poco menos, sino discutir si realmente se puede pagar. Si perdemos competitividad, la consecuencia será menos descargas, menos procesamiento y menos trabajo para todos”, concluyó.

 

 

Nota elaborada en base a declaraciones al programa Redacción 20 de LU20

Compartir.

Los comentarios están cerrados