El presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, respondió la carta documento que le había enviado el secretario general del STIA, Luis Núñez, y lejos de retractarse por sus declaraciones, ratificó cada uno de sus dichos y profundizó las críticas contra el dirigente sindical.
En su respuesta, el empresario sostuvo que no tiene nada de qué retractarse y afirmó que las manifestaciones cuestionadas por Núñez fueron realizadas en ejercicio de su derecho a expresar opiniones sobre temas de interés público vinculados a la actividad pesquera. Además, reiteró que considera que el accionar del titular del STIA perjudica a empresas y trabajadores del sector.
“Lo que digo con mi boca lo firmo con mi mano”, señaló Álvarez Castellano al responder la intimación gremial, dejando en claro que mantendrá sus acusaciones pese a la advertencia de eventuales acciones judiciales.
El empresario también insistió en que las posiciones sostenidas por Núñez afectan proyectos productivos y oportunidades laborales. En ese sentido, volvió a defender la implementación de cooperativas de trabajo para poner en funcionamiento plantas pesqueras y cuestionó la oposición sindical a ese esquema.
La respuesta constituye un nuevo capítulo de la fuerte disputa que mantienen ambas partes y que se agravó en las últimas semanas a raíz de dos temas centrales para la actividad pesquera: el pedido empresarial para ampliar el procesamiento de colas de langostino a bordo de los buques congeladores y la intención de Conarpesa de reactivar plantas en Rawson mediante cooperativas de trabajo.
El conflicto se profundizó luego de que Núñez presentara una nota ante el Consejo Federal Pesquero rechazando el aumento del procesamiento a bordo por considerar que podría afectar el empleo en las plantas de tierra. Posteriormente, Álvarez Castellano sostuvo públicamente que detrás de esa postura existían intereses personales y vinculó la reacción del dirigente sindical con los proyectos que la empresa pretende desarrollar en Chubut.
Ante esas declaraciones, el STIA envió una carta documento exigiendo una retractación pública en un plazo de 72 horas y calificó los dichos del empresario como “falsos, difamatorios y calumniosos”. Sin embargo, la respuesta de Álvarez Castellano cerró cualquier posibilidad de retroceso y abrió la puerta a una eventual escalada judicial entre ambas partes.
Para enriquecerlo más, necesitaría el texto completo de la nota o una captura, porque en el enlace hay varios párrafos y argumentos jurídicos de la contestación que no puedo citar textualmente sin acceder al contenido íntegro. Ahí sí podría incorporar las frases más fuertes y reconstruir la respuesta punto por punto.

