
En el libro de Matthew Henry Jones podemos leer que a fines de junio de 1914 Drafod, circuló por primera vez el rumor de que en breve se instalaría un molino harinero en Trelew, nueva industria que coadyuvaría al progreso, aclarándose que su propietario era de Trelew, por lo que se apresuraban a felicitar al nuevo industrial. Por su parte El Avisador Comercial informa el día 27 de junio que se están realizando construcciones en la falda de la loma, frente al ferrocarril para instalar un molino harinero que trabajará los trigos del Chubut y logrará el abaratamiento de la harina al no tener que pagar los fletes exagerados en este artículo de primera necesidad.
El periódico Y Drafod del 10 de julio nos informa: “El molino de harina que pertenece a una empresa de habitantes de la ciudad es afanosamente construido detrás del depósito de lana de la C. M. C. Es, sin duda, una aventura que pagará bien”.
Poco después se confirmó que el establecimiento pertenecía a Evan Coslett Thomas que estaba asociado con Evan Roberts, Trevor Jones y Thomas Freeman, y estaba ubicado en la actual Avenida Gales, entre Mitre y Rivadavia. Las máquinas fueron adquiridas en Gran Bretaña y el molino comenzó a funcionar a mediados de abril de 1915. En Setiembre de 1921 realizaba propaganda de reparto a domicilio de sus productos. Funcionó hasta la década del 40.
En agosto de 1920 el Y Drafod nos cuenta que había escasez de harina en el valle y el trigo se iba de las manos antes de la nueva cosecha, había oferta en la cordillera, sólo que su precio era alto. A pesar de ello se estaba disponiendo el envío de grandes cantidades de harina desde la cordillera al valle.
El 7 de noviembre de 1947 se produjo un incendio en las instalaciones del molino que en esa época se dedicaba a la limpieza y clasificación de semilla de alfalfa. Fue combatido en primer momento por personal del Distrito Militar y luego la Policía local, logrando controlarlo y evitó mayores pérdidas.
El señor Evan Coslett Thomas estuvo al frente de la firma hasta 1937, año en que se constituyó la firma Evan Coslett Thomas SRL, cuyos gerentes apoderados serían su hijo Alberto Thomas y su yerno don Gustavo Sundblad. Alrededor del año 1950 esta firma se disolvió, sus socios se dedicaron a otras actividades y el edificio abandonado se fue deteriorando.
Por Ordenanza N° 04547/93 se creó el “Registro Permanente de Bienes del Patrimonio Cultural y Natural” de la ciudad de Trelew, en el cual se incluyó este edificio. Se firmó un convenio con los propietarios de ese momento para recuperarlo y ponerlo en valor. Las obras fueron de envergadura, manteniendo el frente del edificio y agregando una parte nueva que también mantenía el estilo. Fue inaugurado en noviembre de 1997 con una exposición y a partir de marzo de 1999 se pudo admirar como restaurante. Hoy ocupado por la librería Mandala Libros.
Molino Dolavon de Evan Coslett Thomas
Nos relata Matthew Henry Jones en su capítulo de 1921, que desde hacía varios años el molino harinero de Trelew, propiedad de Evan Coslett Thomas compraba grandes cantidades de trigo en la zona de Dolavon y Tierra Salada (hoy 28 de Julio), y entonces con excelente criterio, resolvió instalar en Dolavon, en las cercanías de la estación del ferrocarril, otro molino harinero.
En un reportaje publicado en Patagonia Cero, Llwyd Thomas, hijo de Evan Coslett, relata que su padre compró un molino que había traído a Chubut T. Freeman para instalarlo en Trevelin y que por motivos que desconocía había quedado abandonado en Puerto Madryn. Ese fue el molino que se instaló en Dolavon.
ElY Drafod del 28 de enero de 1921 nos dice bajo el título Dolavon: “El molino de harina de la empresa Trelew, ha comenzado la construcción de un gran edificio, cerca de la vía férrea, para un molino harinero aquí. Se pretende que esté listo para comenzar a moler a principios del próximo mes de marzo”.
Los periódicos de comienzos de Febrero de 1921 indicaban que en poco tiempo en Dolavon quedaría terminado el edificio del molino que se estaba construyendo en esa localidad, el cual sería un gran adelanto para toda la Colonia. Agregaba que el propietario no omitía en gastos para que dicha obra sea un verdadero exponente del progreso de Dolavon. Este molino quedó habilitado en Marzo de 1921. El movimiento de toda la maquinaria se realizaba mediante un motor a gasoil.
En 1942 vemos por las propagandas en los periódicos que los molinos de Dolavon y Trelew y la producción diaria (12 horas de trabajo) era de 15 bolsas de harina. Eran administrados por los hijos de Evan Coslett Thomas y José Kent. Atendían la venta de toda clase de repuestos para máquinas agrícolas, además de la venta de grasas y lubricantes.
Trabajó hasta comienzos de 1951. El 4 de enero de 1952 se produjo in incendio que se cree originado en una chispa de la locomotora que lo destruyó totalmente, pese al esfuerzo de la Policía local y el Cuerpo de Bomberos de Trelew.
Molino “El Moderno” de Víctor Escribano

El molino se construyó en 1927, comenzando a funcionar al año siguiente.
En Mayo de 1930 el Molino harinero “El Moderno” de Víctor Escribano, ubicado en Dolavon informa que sigue pagando más que otros molinos por el trigo molinero. Acusa a los otros molinos de bajar estacionalmente el precio de la harina como pretexto para pagar menores precios del trigo y la suben una vez realizadas sus compras, cosa que él no hace. Por su parte vende la harina La Palomita 000 al mismo precio que las harinas inferiores de los otros molinos.
En abril de 1935 el Molino de Víctor Escribano informa que cuenta con nuevas máquinas y reformas en los procedimientos de molienda, con lo que ha mejorado sus productos y también ha rebajado los precios de molienda cuando se superan los 5.000 kilos. En junio de 1938 insiste con esta propaganda e informa haber agregado una nueva máquina Cernidora y Clasificadora de Harina que le permitía obtener harina integral, 0, 00 y 000.
Este molino funcionó hasta la década del 40 en que fue cerrado. Reabrió en 1968 funcionando solamente por 3 años. Se cerró nuevamente hasta que finalmente la Municipalidad de Dolavon lo adquiere como atractivo turístico y lo alquila a Raúl Velazco que lo pone en marcha desde 1985 hasta 1991, cerrando por su poca rentabilidad y las quejas de los vecinos (se quejaban de las vibraciones que provocaba el molino). En 1997 un grupo de jóvenes formó la “Comisión Juvenil Dolavon” que lo limpió y refaccionó para atraer turistas, pero desistieron a los dos años.
Es el único molino en el Valle del Chubut que se mantiene intacto con su edificio y sus máquinas en funcionamiento.
