El director ejecutivo de la Fundación Tejido Urbano, Fernando Álvarez de Celis, sostuvo que el corrimiento del Cerro Hermitte, que obligó a evacuar a decenas de familias en Comodoro Rivadavia, volvió a poner en evidencia la necesidad de que la ciudad cuente con un Código de Planeamiento Urbano que establezca reglas claras sobre dónde se puede construir y en qué condiciones.
Según explicó, existen proyectos elaborados desde hace varios años que nunca fueron tratados por el Concejo Deliberante, por lo que insistió en la necesidad de retomar ese debate. “Siempre que pasa un lío en Comodoro discutimos nuevamente el código, pero nunca está la solución”, afirmó. En la misma línea, sostuvo que la ciudad “tiene muchos estudios de consultoría pagados, pero ningún código realmente eficiente y que trabaje para la ciudad”.
El especialista también fue crítico con el accionar del municipio a lo largo de los últimos años. Aseguró que un proyecto elaborado en 2018 junto con el propio Ejecutivo municipal fue dejado de lado para comenzar otro proceso que tampoco prosperó. “Entregamos en el 2018 un proyecto hecho por el propio municipio y el propio municipio lo tiró y contrató gente nueva para hacer un proyecto que nunca iba a salir”, sostuvo. Incluso advirtió que “hay un engaño muy fuerte de hacer proyectos para que no salgan”, al cuestionar que distintos trabajos técnicos hayan quedado sin tratamiento político.
Respecto del Cerro Hermitte, señaló que la falta de un Código genera discrecionalidad al momento de autorizar construcciones. Recordó que hubo funcionarios municipales que sostenían que en ese sector se podía construir y otros que afirmaban exactamente lo contrario. “Eso no puede estar; tiene que estar la norma realmente taxativa”, expresó. Por ese motivo, consideró indispensable que el futuro Código incorpore mapas de riesgo geológico, zonas inundables y restricciones vinculadas a la actividad petrolera para impedir nuevas urbanizaciones en áreas peligrosas.
Además, cuestionó la política de entrega de terrenos sin infraestructura. Recordó que el municipio adjudicó alrededor de 2.000 lotes sin servicios, pese a que la normativa establece que deben entregarse con la infraestructura básica, y sostuvo que ese tipo de decisiones profundiza el crecimiento desordenado de la ciudad y dificulta la prestación de servicios públicos.
El 40% de los hogares no tiene título de propiedad
Álvarez de Celis también alertó sobre otro de los problemas estructurales que, a su entender, evidencia la falta de planificación urbana en Comodoro Rivadavia. Afirmó que el 40% de los hogares de la ciudad no cuenta con título de propiedad, una situación que genera serias dificultades para miles de familias.
“El 40% de los hogares de Comodoro Rivadavia no tiene papeles”, sostuvo el especialista, al explicar que esa realidad impide acceder a créditos hipotecarios, dificulta la regularización de las viviendas y mantiene a numerosos vecinos en una situación de incertidumbre jurídica. “Vos querés sacar un crédito hipotecario y, si no tenés papeles, no podés sacarlo. Es un problema enorme para el día a día”, afirmó.
Según explicó, esa situación es consecuencia de la ausencia de una normativa urbana moderna que acompañe los procesos de urbanización y facilite la regularización dominial. “La normativa no acompaña los procesos de urbanización. Lo que hay que hacer es que la normativa acompañe”, concluyó.

