Su población fue estimada en unos pocos cientos y hasta el momento no se conoce muy bien su cultura. Según datos etno-históricos tenían características similares a sus vecinos del oeste (cazadores pedestres) y de los canoeros del sur.
Los ancestros de este grupo no son muy precisos y los distintos autores tienen diferentes teorías, algunos de ellos llegan a afirmar que se trata de los pobladores m s antiguos del territorio empujados por los Yaganes y los Selk’nam; estos a su vez fueron desplazados por otros y así sucesivamente.
Lo cierto es que no tenían buenas relaciones con sus vecinos y se alimentaban tanto de la caza del guanaco como de los mamíferos marinos. Con idioma propio tenían , como es lógico pensar, algunos términos similares a los de sus vecinos.
Los Selk’nam los consideraban sus ancestros y eran los detentores del saber espiritual de ambos pueblos. Ellos mantenían vigentes las creencias y los ritos. En muchas ocasiones los últimos Selk’nam se refirieron a ellos como fuentes de dicho saber. No vivieron totalmente aislados; en las frecuentes peleas los vencedores tomaban las mujeres de los vencidos y, sin proponérselo, se emparentaban.
Encuentro de dos culturas
Fueron de los primeros en entrar en contacto con los navegantes europeos sucediéndose esos encuentros en Bahía Thetis, Bahía Buen Suceso y en los sucesivos naufragios a lo largo de la costa de Península Mitre. Algunos fueron encuentros pacíficos mientras otros terminaron en verdaderas masacres, al comienzo, por ambas partes, aunque después llevaron las de perder los indígenas. Tanto fue el temor que cuando veían en el horizonte un buque desaparecían de la costa dado que muchas veces se convertían en blancos para la práctica de tiro de los aburridos navegantes.
Fuente: Historias Fueguinas

