El analista económico Damián Di Pace advirtió que alrededor de siete millones de personas ya no pueden acceder a créditos bancarios debido a su condición de morosos recurrentes, una situación que, según afirmó, refleja el deterioro financiero de una parte importante de la población y las dificultades para salir del endeudamiento.
Di Pace explicó que muchas familias quedaron atrapadas en un circuito en el que ya no pueden obtener un nuevo préstamo para cancelar obligaciones anteriores. “Hay siete millones de personas que ya no pueden tomar créditos en los bancos porque son morosos recurrentes y están sin posibilidad de acceder a un crédito para pagar el crédito. Es un rulo muy preocupante”, sostuvo.
El especialista indicó que los indicadores de mora no muestran una mejora y, en muchos casos, la situación se agrava por la acumulación de intereses punitorios. “La situación de mora no baja. Eso quiere decir que para mucha gente está igual o peor. Si le sumás punitorios e intereses, están cada vez más complicados”, señaló.
Frente a ese escenario, destacó que la principal respuesta proviene de la banca pública. Mencionó que el Banco Nación lanzó una línea de financiamiento al 35% anual para consolidar deudas de tarjetas de crédito, préstamos personales y otras obligaciones en una única cuota. Sin embargo, consideró que esa herramienta resulta insuficiente mientras la banca privada no amplíe la oferta crediticia.
Para Di Pace, la economía necesita una mayor disponibilidad de crédito a tasas más bajas para aliviar la situación de los hogares. No obstante, advirtió que, aunque las tasas de referencia descendieron, los préstamos personales continúan ofreciendo costos financieros muy elevados. “Se necesita más volumen de crédito a un menor nivel de tasa, y eso no está pasando. Los créditos personales siguen en niveles del 60 al 70% anual, mientras que los ingresos, en muchos casos, aumentan apenas alrededor del 20%”, afirmó.
El analista también alertó sobre otro factor que seguirá presionando sobre el presupuesto familiar durante los próximos meses: el incremento de las tarifas de los servicios públicos. Según indicó, la continuidad del proceso de eliminación de subsidios nacionales implicará nuevos aumentos, lo que podría profundizar las dificultades económicas de los sectores más endeudados.

