
El peronismo de Chubut empezó a estallar en mil pedazos y al gobernador Ignacio Torres solo le hizo falta comenzar a recoger las esquirlas, sin demasiado esfuerzo. No habían pasado 24 horas de la firma del acuerdo entre el Gobierno de Chubut y la intendencia de Puerto Madryn sobre el reconocimiento de la deuda por coparticipación, cuando el intendente de la ciudad del Golfo Nuevo, Gustavo Sastre, le dijo a diario RÍO NEGRO sin red que lo contenga:
“Lo que pasa es que el peronismo es un canto al aburrimiento. Pasan los años y siempre es lo mismo, las mismas caras, las mismas candidaturas. Sólo piensan en eso”. Y para rematarla confirmó lo que este medio anticipó esta semana. “Con el gobernador Torres estamos en la conformación de un gran frente electoral donde convergen distintas ramas y distintas ideologías con el solo objetivo de trabajar por los chubutenses».
Mientras esto ocurría en el norte de la provincia, más lejos en el sur, el intendente de Sarmiento -una ciudad ubicada a 100 kilómetros de Comodoro Rivadavia y donde a sus alrededores el petróleo fluye como agua de manantial-, Sebastián Balochi, de reconocida militancia justicialista, colocó los últimos cartuchos de dinamita: “Yo hablo con “Nacho” (Torres) y al que le moleste que le moleste. No tengo prejuicios en decir que puedo sumarme a un frente electoral con él. Otros juegan a las escondidas. Esto de nacer y morir en el mismo partido es puro cuento”, dijo. Y reconoció que “hace mucho que no hablo con (Juan Pablo) Luque, ni me acuerdo cuando fue la última vez que lo vi”.
Sastre, junto a su hermano mellizo Ricardo conducen el poder de Puerto Madryn desde hace más de una década. Siempre bajo el paraguas del peronismo. Balochi fue diputado provincial y lleva su segundo mandato como intendente de Sarmiento. El PJ supo cobijarlo bajo su sigla. Juan Pablo Luque fue el último candidato a gobernador por el partido y perdió con Torres. Aunque es del espacio que fundó el General Perón hace varias decenas de años se lo asocia más a quienes levantan el cartel de “Cristina libre”. Varias veces dijo que “quiero la unión de los compañeros para recuperar la provincia. Y todos unidos triunfaremos”. Por ahora, no habló de combatir al capital.
Hay una especie de “liga de intendentes” que pidieron por una ley que posibilite la reelección indefinida de los jefes comunales (aprobada finalmente) que contó con el apoyo del bloque de diputados oficialistas que responde a Torres. En esa “liga” hay varios peronistas y del alicaído Frente Renovador que respondieron a Sergio Massa y al exgobernador Mariano Arcioni. La mayoría renunció al partido del hombre fuerte de Tigre. Y buscan un lugar donde el poder les de un poco de calor. Torres les abrió las puertas y tiene un lugar preparado con algunas brasas ardiendo.
El gobernador (quien piensa adelantar las elecciones, aunque no definió del todo la fecha) sabe que si su acercamiento al gobierno nacional no termina en ese “pacto de no agresión” que anticipó este medio y tiene enfrente al actual diputado nacional César Treffinger como candidato a gobernador su reelección puede tener, al menos, algunas complicaciones.
Por eso trata de ir juntando voluntades. Por ahora, no tiene que hacer demasiado esfuerzo. Vienen solas.
“¿Cuál es el problema de construir con “Nacho”?” se preguntó Balochi. “No tengo nada que esconder, mi relación política con el gobernador está a la vista”, dijo Gustavo Sastre que cumplirá el segundo mandato y casi con seguridad será su hermano mellizo quien vaya por una nueva candidatura a la intendencia.
Si como se comenta en los pasillos, la idea aún no pronunciada en voz alta del gobernador es votar en Chubut el domingo 11 de abril, los plazos comenzarán a correr en diciembre. Como para calentar un poco más el verano. Entonces, la política y los políticos de Chubut estarían a cinco minutos de cerrar acuerdos.
Sí Sastre se aburre en el PJ y Balochi dice que eso de nacer y morir en el mismo partido quedó lejano, las cuentas están claras. Por eso hoy (al menos hoy) para Torres dos por dos son cuatro. Y el orden de los factores no le altera el producto.
Fuente: Diario Río Negro
