Los equipos de Pastoral Social de las diócesis de la Región Patagonia-Comahue difundieron un duro pronunciamiento en el que expresaron su rechazo al proyecto de ley impulsado por el gobierno del presidente Javier Milei que, entre otros aspectos, habilita la venta de tierras a extranjeros y declara la inviolabilidad absoluta de la propiedad privada. En el documento, los representantes de la Iglesia sostienen que la iniciativa desconoce la función social de la propiedad y el principio del destino universal de los bienes, por lo que advierten que resulta contraria a la doctrina social de la Iglesia.
El mensaje fue firmado por representantes de las diócesis de Alto Valle, Viedma, Neuquén, Río Gallegos, Rawson y San Carlos de Bariloche, quienes manifestaron su “profunda preocupación” por la iniciativa legislativa y advirtieron que la tierra “no puede ser reducida a un objeto de apropiación exclusiva”.
En el texto, la Pastoral Social fundamenta su postura en la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV y recuerda que “la tierra y sus frutos han sido dados por Dios para beneficio de todos los seres humanos, sin exclusión”. A partir de ese principio, afirma que la propiedad privada posee una función social y debe estar subordinada al bien común.
El documento pone especial énfasis en la realidad patagónica y cuestiona la creciente concentración de tierras. Señala que la adquisición de grandes extensiones por parte de unos pocos propietarios, tanto argentinos como extranjeros, y la explotación de los recursos naturales con fines inmobiliarios o económicos “contradice la enseñanza evangélica y la tradición de la Iglesia”, al tiempo que reclama preservar la denominada “casa común” y garantizar el acceso a los bienes necesarios para una vida digna. Entre esos recursos menciona el agua, la minería, el gas y los bosques.
Como parte de su pronunciamiento, la Pastoral Social expresa cinco definiciones concretas: rechaza toda legislación que absolutice la propiedad privada, afirma que la tierra es un bien común destinado a todos, exhorta a las autoridades a promover políticas que garanticen un acceso equitativo a la tierra y al trabajo, convoca a defender el bien común como base de la paz social y la soberanía nacional, y anticipa que acompañará todas las acciones orientadas a impedir que la iniciativa sea aprobada.
El mensaje concluye reafirmando que “el bien común exige que los bienes creados -incluida la tierra- se orienten hacia el desarrollo integral de cada persona y de toda la comunidad”, una definición que los equipos pastorales presentan como el eje de la posición de la Iglesia frente al debate sobre la propiedad de la tierra en la Patagonia.

