Jorge “Loma” Ávila se pronunció a favor de discutir el desarrollo de la minería en Chubut y cuestionó con dureza a la dirigencia provincial por evitar el debate. “La clase política tiene miedo, está escondida la mayoría”, afirmó el secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut.
Para Ávila, la provincia necesita avanzar en la búsqueda de nuevas actividades capaces de generar puestos de trabajo ante los cambios que atraviesan los sectores productivos tradicionales. En ese escenario ubicó directamente a la minería como una de las alternativas.
“La minería es una de ellas, puede ser un alcance para que Chubut salga adelante”, sostuvo el dirigente petrolero, quien planteó la necesidad de encontrar “una nueva mano de obra” para ampliar las posibilidades laborales de los chubutenses.
Ávila apuntó especialmente contra la falta de definiciones políticas alrededor de un tema que durante años generó fuertes controversias en la provincia. A su entender, buena parte de la dirigencia evita fijar posición por el costo político que puede significar pronunciarse sobre la actividad.
En ese sentido, comparó la situación de Chubut con la vecina provincia de Santa Cruz, donde la minería constituye desde hace años una de las actividades económicas importantes. “Miremos Santa Cruz cómo avanza con el tema minería, y acá nosotros esperando un milagro”, cuestionó.
El dirigente petrolero reclamó además que el tema pueda discutirse abiertamente y con participación de la sociedad, planteando la necesidad de dar “una discusión valiente” sobre el futuro productivo provincial.
La posición de Ávila suma una voz de peso al debate, especialmente por provenir de uno de los principales referentes del sector petrolero chubutense. Su planteo vincula directamente la discusión minera con la generación de empleo y la necesidad de diversificar la matriz productiva.
Para Ávila, Chubut ya no puede limitarse a esperar que las actividades tradicionales resuelvan por sí solas la demanda laboral. La minería, sostiene, debe formar parte de las alternativas a discutir y la dirigencia política debe dejar de esquivar un debate que considera necesario para definir el futuro productivo de la provincia.

