Mientras el Gobierno de Javier Milei celebra haber superado los 9.000 kilómetros de rutas nacionales bajo gestión privada, Chubut quedó afuera del nuevo esquema porque, según la propia Nación, la cantidad de vehículos que circula por sus principales corredores no alcanza para garantizar la rentabilidad de las empresas concesionarias.
La decisión adquiere particular relevancia por el estado que presentan las principales rutas nacionales que atraviesan la provincia. Las rutas 3, 25, 26 y 40 acumulan desde hace años reclamos por deterioro de la calzada, baches, deformaciones y sectores en malas condiciones de transitabilidad, mientras en esos mismos corredores se han registrado numerosos accidentes, varios de ellos con víctimas fatales.
La explicación brindada por el Gobierno nacional para excluir a Chubut del nuevo modelo es estrictamente económica. Vialidad Nacional reconoció que “en la Provincia de Chubut no se contempla, por el momento, la incorporación de la misma en la Red Federal de Concesiones”.
Y fundamentó esa decisión señalando que “los volúmenes de tránsito medio diario anual (TMDA) registrados en sus principales rutas no alcanzan los umbrales mínimos requeridos para garantizar la rentabilidad operativa y financiera de los proyectos bajo el esquema propuesto”.
En otras palabras, las rutas nacionales de Chubut necesitan obras y mantenimiento, pero quedaron afuera del modelo impulsado por Nación porque no circulan suficientes vehículos como para garantizar que la inversión resulte rentable para los privados.
El contraste quedó todavía más expuesto este miércoles, cuando el Ministerio de Economía celebró públicamente la expansión de la Red Federal de Concesiones.
Según informó la cartera nacional, el sistema ya supera los 9.000 kilómetros de rutas, distribuidos en 16 tramos que atraviesan 14 provincias y concentran aproximadamente el 80% del tránsito nacional.
En distintos sectores de las rutas nacionales que recorren la provincia se mantienen advertencias por deformaciones de la calzada, baches, banquinas inestables y otros problemas que obligan a circular con precaución.
A ese escenario se suma una sucesión de accidentes graves y fatales registrados durante los últimos meses.
Uno de los casos más recientes ocurrió el domingo pasado sobre la Ruta Nacional 3, cerca de Garayalde, donde un hombre y su hijo menor de edad murieron en un violento choque en el que estuvieron involucrados el automóvil en el que viajaban y dos camiones.
También la Ruta Nacional 40 fue escenario este año de accidentes fatales. En mayo, un hombre de 36 años murió luego del vuelco de una camioneta cerca de Gobernador Costa.
Las rutas nacionales 3, 25, 26 y 40 son los grandes ejes de comunicación terrestre de Chubut. Vinculan ciudades y localidades separadas por cientos de kilómetros y resultan fundamentales para la industria petrolera, la pesca, el turismo, el comercio y el transporte de cargas y pasajeros. Sin embargo, quedaron afuera de un programa que el propio gobierno nacional promociona bajo las consignas de “más infraestructura” y “mayor seguridad vial”.

