sábado, 10 de octubre de 2026
Comodoro de pie: la ciudad se rebela contra el recorte a la exención impositiva a las naftas

El 21 de noviembre de 2000, más de 4.000 personas se movilizan en defensa de la exención impositiva a las naftas en la región patagónica, ya que el proyecto de Presupuesto 2001 que se apresta a tratar el Congreso de la Nación prevé eliminar ese beneficio.

El movimiento denominado Patagonia de Pie convoca a organizaciones sociales y políticas, a participar del acto en defensa del legítimo derecho adquirido por los habitantes de la región, aunque el resto del país aprueba la quita del “subsidio”, por considerarlo un privilegio.

Convencidos de que el menor costo del combustible en la Patagonia responde a una necesidad y no a un privilegio para tener “camionetas 4 por 4”, como ha dicho el Ministro de Economía de la Nación, los comodorenses salen ese día a expresar su repudio a la política nacional. También llegan representantes del norte santacruceño.

Tras el acto, un prolongado corte de ruta, por parte de manifestantes que no responden a los organizadores, desvirtúa en parte el reclamo y muchas personas que han concurrido a expresarse, se encuentran impedidos de volver a sus casas, al quedar encerrados por los piquetes montados en los extremos del Infiernillo. Jóvenes, niños y adultos que provienen de las zonas más marginadas de la ciudad sienten ese día el poder de decisión sobre lo que harán o no otros, acaso en una forma de revancha contra lo que implica para ellos la condena de la marginalidad:

“Queremos un trabajo, pero nadie nos contrata porque somos pendejos. Después se quejan si salimos a robar, pero ellos nos echan a patadas de todos lados”, protestan algunos, incluso pibes de corta edad que expresan una interminable catarsis de violencia verbal contra quien quiera escucharlos. “Ustedes votaron un corte de ruta y ahora se quieren borrar: nos quieren dejar en banda a nosotros”, le advierte un joven piquetero a uno de los organizadores. Cuando un grupo acepta levantar el corte y retirarse, sobre las 11 de la noche, descarga una lluvia de piedras e insultos contra los dirigentes que han convocado al acto.

El corte de ruta se levanta por completo a la mañana siguiente y, felizmente, no hace falta la intervención policial para sacar a los manifestantes. Pero queda claro que las voces del fondo de la ciudad han llegado a expresarse, en una especie de advertencia de lo que vendrá si se sigue dando espacio al crecimiento de la marginación y la miseria.

¿La exención impositiva a las naftas? Por ahora sigue, al menos hasta el próximo proyecto de Presupuesto.

 

 

Fragmento del libro “Crónicas del centenario”

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