A lo largo de sus casi siete años de gestión, el intendente de Rawson, Damián Biss, ha sostenido reiteradamente que uno de sus principales logros fue el ordenamiento y saneamiento de las cuentas municipales. Sin embargo, en octubre vuelven a quedar expuestas las serias dificultades financieras de su administración, que no logra afrontar en tiempo y forma el pago de los salarios de los trabajadores municipales.
El viernes pasado, 9 de octubre, el Municipio alcanzó a depositar los haberes correspondientes hasta la categoría 9, mientras que el escalafón de planta permanente se extiende desde la categoría 5 hasta la 18. Por el momento, no hay certezas sobre cómo continuará el cronograma de pagos ni cuándo terminarán de cobrar los empleados que todavía esperan sus salarios.
Ante este escenario, el intendente Damián Biss salió a pedir auxilio financiero al Gobierno provincial, mientras que Ricardo Chemin, representante de EMA, el gremio mayoritario de Rawson y de estrecha relación con Biss, fue incluso más allá y solicitó que la Provincia aporte los fondos necesarios para pagar los salarios municipales. “Pedimos encarecidamente al Gobierno Provincial que pueda hacer los depósitos necesarios”, expresó el dirigente sindical, sumándose así al reclamo del intendente para que la administración provincial contribuya a resolver las dificultades financieras del Municipio.
La situación contrasta con las reiteradas declaraciones del intendente, quien durante años presentó el ordenamiento económico como uno de los principales resultados de su administración.
En febrero de 2024, durante la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, Biss aseguraba: “Hoy contamos con un Municipio ordenado, en funcionamiento pleno y cumpliendo con las obligaciones básicas”.
En diciembre de ese mismo año, al realizar un balance de gestión, volvía a destacar que “a partir del ordenamiento y el saneamiento de las cuentas públicas, sentamos las bases para lo que viene”.
Incluso en marzo de este año, durante la apertura del período legislativo 2026, el intendente continuaba reivindicando el ordenamiento de las cuentas públicas y afirmaba: “Porque cuando el Estado ordena, la ciudad progresa y Rawson está progresando”.

Siete meses después de aquellas declaraciones, la Municipalidad enfrenta dificultades para cumplir una de sus obligaciones más elementales: pagar los salarios de sus trabajadores. Además debe las recategorizaciones acordadas en paritarias y no abonadas, aportes al ISSyS por más de 2 mil millones, a mutuales, créditos bancarios, subsidios al transporte público de pasajeros, servicio de recolección de residuos y un sinfín de proveedores que hacen fila a diario en la Secretaría de Hacienda.
La crisis se produce, además, en un contexto de fuertes incrementos tributarios. Según la ordenanza tributaria, las tasas e impuestos municipales registraron aumentos superiores al 600% en los últimos dos años.
Paralelamente, la administración de Biss amplió considerablemente su estructura política. De acuerdo con los presupuestos municipales, la planta de funcionarios pasó de un máximo de 45 en 2019 a 81 cargos políticos presupuestados para 2026, con un costo anual previsto de aproximadamente 3.600 millones de pesos.
En este escenario, el intendente vuelve a solicitar asistencia financiera extraordinaria al Gobierno provincial para afrontar las obligaciones municipales, sin presentar una reducción de la estructura política o de los gastos superfluos de funcionamiento.
Es probable que en los próximos días Biss envíe al Concejo Deliberante el proyecto de Ordenanza Tributaria 2027, con la intención de habilitar desde noviembre el pago anticipado de los impuestos del próximo año, posiblemente mediante descuentos especiales que incentiven a los contribuyentes a adelantar sus pagos y permitan al Municipio hacerse de recursos frescos.
La atención estará puesta también en los concejales, que hasta el momento no han formulado cuestionamientos sobre el crecimiento de la estructura política ni sobre el destino de los recursos municipales. Habrá que ver si, una vez más, acompañan la iniciativa sin exigir explicaciones sobre el manejo de las cuentas públicas, en momentos en que la Municipalidad ni siquiera consigue garantizar el pago de los salarios en tiempo y forma.




