jueves, 22 de octubre de 2026

Después de una campaña solidaria que convocó a la comunidad, los estudiantes de la Escuela Rural N.º 59 viajaron a Puerto Madryn y pudieron conocer el mar. La experiencia también incluyó recorridos educativos y una visita al Museo Paleontológico Egidio Feruglio.

 

Para muchos chicos y chicas, conocer el mar puede ser una experiencia habitual. Para quienes crecen en los parajes rurales del interior de Chubut, en cambio, llegar hasta la costa puede representar un sueño que parece lejano. Los alumnos de la Escuela Rural N.º 59 de Fofo Cahuel lograron convertir ese deseo en realidad después de una campaña que puso en movimiento la solidaridad y el compromiso de la comunidad.

El viaje a Puerto Madryn fue el resultado de un esfuerzo que comenzó mucho antes de emprender la ruta. Desde la institución impulsaron una colecta para reunir los fondos necesarios y convocaron a la comunidad a convertirse en parte de una experiencia que iba mucho más allá de una excursión escolar.

A mediados de septiembre, la comunidad educativa había hecho público el sueño de los estudiantes; viajar hasta Puerto Madryn, conocer el mar y descubrir lugares que muchos de ellos solo habían visto en fotografías, relatos o contenidos trabajados en la escuela.

Los alumnos lograron llegar a Puerto Madryn luego de un largo viaje en traffic.

La iniciativa buscó reunir los recursos necesarios para afrontar el viaje y apeló a la colaboración de vecinos, familias y personas dispuestas a acompañar el proyecto. La convocatoria también invitaba a difundir el pedido para que llegara a más gente y aumentaran las posibilidades de alcanzar el objetivo.

La Escuela Rural N.º 59 cuenta con internado y está ubicada en Fofo Cahuel, en una zona rural próxima a Cushamen y Gualjaina. A sus aulas asisten estudiantes de distintos parajes de la región, muchos de ellos pertenecientes a familias vinculadas a las actividades del campo.

En ese contexto, la posibilidad de viajar hasta la costa chubutense significaba mucho más que recorrer cientos de kilómetros. Era abrir una puerta a nuevos paisajes y conocimientos, compartir días diferentes con sus compañeros y vivir una experiencia que hasta entonces parecía distante.

Finalmente, el viaje se concretó. Los alumnos llegaron a Puerto Madryn y pudieron encontrarse cara a cara con el mar, uno de los principales objetivos que había movilizado la campaña.

El Museo Egidio Feruglio fue uno de los lugares que conocieron los alumnos de la Escuela 59 de Fofo Cahuel.

Durante la estadía también recorrieron distintos espacios turísticos y educativos y visitaron el Museo Paleontológico Egidio Feruglio (MEF), en Trelew, donde tuvieron la oportunidad de acercarse al patrimonio paleontológico de la región.

De esta manera, la salida combinó recreación, convivencia y aprendizaje fuera del aula. Los lugares conocidos durante el recorrido permitieron ampliar la experiencia escolar a través del contacto directo con otros paisajes y propuestas educativas.

Para los estudiantes, fue la posibilidad de descubrir una parte de su provincia desde una perspectiva diferente. Para la comunidad educativa, representó también la satisfacción de ver concretado un proyecto que había requerido organización, esfuerzo y acompañamiento.

La historia de los alumnos de Fofo Cahuel muestra cómo una iniciativa nacida en una escuela rural puede movilizar voluntades y transformar un deseo compartido en una experiencia concreta.

Detrás del viaje hubo una campaña, un objetivo y una comunidad educativa que buscó alternativas para hacerlo posible. El resultado fue mucho más que llegar a destino: fue brindarles a los chicos la oportunidad de conocer, explorar y sumar recuerdos junto a sus compañeros.

Finalmente, los niños de Fofo Cahuel pudieron conocer el mar en Puerto Madryn.

Desde Fofo Cahuel hasta Puerto Madryn, el recorrido unió dos paisajes muy distintos de Chubut y dejó una enseñanza que trasciende el viaje; cuando la educación, el compromiso y la solidaridad se encuentran, las distancias pueden empezar a acortarse.

El mar, que antes formaba parte de un sueño, pasó a ser una experiencia vivida. Y ese recuerdo quedará ligado al esfuerzo colectivo que permitió hacerlo realidad.

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