El conflicto entre el Grupo Conarpesa y el Sindicato de Conductores y Motoristas Navales de la República Argentina (SICONARA) sumó un nuevo capítulo luego de que el secretario gremial nacional, Jorge Maldonado, denunciara que las empresas Conarpesa y Agropez llevan más de 15 años liquidando incorrectamente los aguinaldos de sus trabajadores. El dirigente responsabilizó a la compañía por los juicios laborales que enfrenta y cuestionó la decisión de mantener ocho barcos paralizados y dos plantas sin actividad en vísperas de la temporada de langostino en aguas provinciales.
“Hace más de 15 años que vienen liquidando mal el aguinaldo”, afirmó Maldonado, quien explicó que los trabajadores debieron recurrir a la Justicia para reclamar las diferencias salariales acumuladas durante años. Según sostuvo, varios de esos procesos terminaron con resoluciones favorables a los empleados, lo que derivó en embargos e interdicciones sobre embarcaciones pertenecientes al grupo empresario.
La controversia gira alrededor del cálculo del Sueldo Anual Complementario (SAC). Mientras el presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, sostiene que debe liquidarse proporcionalmente a los días efectivamente trabajados y cuestiona los montos reclamados, el sindicato defiende la aplicación de la legislación laboral que establece como referencia la mejor remuneración mensual del semestre, con las reglas de proporcionalidad que correspondan.
“No lo digo yo, lo dice la ley. Ningún convenio. La ley”, remarcó Maldonado, quien insistió en que el criterio utilizado por las empresas durante más de una década generó diferencias salariales que terminaron judicializadas.
El dirigente también rechazó las acusaciones de Álvarez Castellano sobre la existencia de una supuesta industria del juicio alrededor de sus compañías. “Fernando Álvarez Castellano tiene los juicios que tiene porque está liquidado mal el aguinaldo, y lo voy a sostener hoy, mañana y siempre”, manifestó.
En relación con las cifras millonarias que alcanzaron algunas demandas, Maldonado explicó que los montos originales se incrementaron por los intereses acumulados durante los procesos judiciales. También señaló que las medidas cautelares sobre los barcos no fueron decisiones arbitrarias del sindicato, sino resoluciones adoptadas por la Justicia para garantizar el cumplimiento de obligaciones reconocidas judicialmente.
Por su parte, Álvarez Castellano aseguró que enfrenta decenas de demandas laborales y cuestionó que un reclamo originalmente cercano a los 13 millones de pesos haya terminado superando los 300 millones. El empresario considera desproporcionados los resultados de esas liquidaciones y sostiene que no pondrá nuevamente sus embarcaciones en actividad hasta alcanzar un acuerdo que evite futuros litigios.
La decisión afecta directamente a los ocho barcos fresqueros que Conarpesa opera desde Puerto Rawson y también a sus establecimientos industriales, que dependen del abastecimiento de materia prima. El empresario incluso manifestó que está dispuesto a perder la temporada antes que continuar operando bajo las actuales condiciones.
Maldonado rechazó esa postura y advirtió que las consecuencias exceden ampliamente la discusión entre la empresa y los maquinistas. “No le sirve a nadie que estén dos plantas cerradas y ocho barcos parados. Hay un montón de gente alrededor de esos barcos para llevar el mango a la casa”, expresó.
El secretario gremial insistió en que el sindicato pretende que la flota comience a trabajar mientras continúan las negociaciones. “Nosotros necesitamos que los barcos pesquen, esa es una prioridad para el Siconara”, aseguró, dejando en claro que la paralización responde a una decisión empresarial y no a una medida de fuerza de los trabajadores.
Las partes mantuvieron recientemente una reunión en Vigo, España, donde analizaron las diferencias y la posibilidad de avanzar en nuevos convenios colectivos de trabajo. Sin embargo, el encuentro no permitió destrabar el conflicto, ya que Álvarez Castellano mantiene su exigencia de resolver previamente el mecanismo de liquidación de los aguinaldos.
Maldonado explicó que la intención del sindicato es actualizar integralmente los convenios, tanto para los buques congeladores como para la flota que opera desde Rawson, y alcanzar acuerdos antes de finalizar el año. “Aggiornemos los convenios colectivos de trabajo y no hay más discusión por un largo tiempo”, propuso.
Entre los puntos que se pretende revisar figuran las condiciones de remolque, los días de navegación, las tareas de pilotaje, las guardias y los días de permanencia en puerto. El objetivo, según explicó, es eliminar las interpretaciones ambiguas que posteriormente generan diferencias en las liquidaciones salariales.
“Que ellos sepan bien claro qué es lo que le tienen que liquidar a los compañeros y que los compañeros sepan bien qué es lo que tienen que cobrar”, sintetizó el representante sindical.
El dirigente reconoció además un creciente malestar entre los trabajadores por las condiciones laborales de los últimos años. “Los compañeros están enojados, muy enojados con la realidad que estamos viviendo, porque hace tres años venimos perdiendo derechos”, sostuvo, y aclaró que cualquier modificación de los convenios deberá contar con la participación y el consentimiento de los afiliados.
Fuente: Revista Puerto

