viernes, 6 de noviembre de 2026

El grupo nació como Toma Dos y, luego de un cambio de nombre, comenzó a construir su propio camino dentro de la música popular. Con Emir Bustos al frente, combina acordeón, guitarra y percusión para darle un estilo particular a canciones de distintos géneros. Ya recorrió escenarios de Chubut, Santa Cruz y la región, prepara su cuarto material discográfico y apuesta a nuevas colaboraciones con artistas de la zona.

 

Desde Río Pico, el grupo Contramarca viene construyendo un recorrido musical que lo llevó a presentarse en fiestas populares, festivales y distintos escenarios de la Patagonia. Con una propuesta que sus integrantes definen como cumbia campera, la banda encontró una identidad propia a partir de la combinación de ritmos tradicionales, canciones populares y versiones de éxitos actuales.

El proyecto tiene aproximadamente dos años de trayectoria y comenzó bajo el nombre Toma Dos. Sin embargo, una situación vinculada con los derechos de utilización de esa denominación llevó a sus integrantes a modificarla. Así nació Contramarca, nombre con el que continuaron desarrollando su propuesta y ganando presencia en el circuito musical regional.

Uno de los principales referentes del grupo es Emir Bustos, acordeonista y cantante, quien también se encarga de contar la historia de la banda y de representar a Río Pico en cada presentación.

La banda está integrada por músicos que aportan diferentes elementos a una propuesta que tiene al acordeón como uno de sus protagonistas. Junto a Emir Bustos participan Sebastián Cayecul, oriundo de José de San Martín y radicado en Río Pico, en guitarra, coros y animación; Bachy Curiche, en percusión; y Mati Fernández, vinculado al trabajo de las bases y los arreglos musicales.

Emir Bustos es el acordeonista y cantante del grupo Contramarca.

La combinación de estos instrumentos y funciones permite construir un sonido que toma elementos de la cumbia campera, pero que no se limita a un repertorio cerrado. La intención es adaptar canciones de diferentes épocas y estilos a la identidad musical del grupo.

Uno de los primeros temas que logró una buena respuesta del público fue Bella, una canción clásica que Contramarca llevó a su propio estilo. Luego llegaron versiones de Acaramelado, de Karol G, y En privado, además de adaptaciones de canciones del rock nacional y de grupos como Vilma Palma e Vampiros.

Esa diversidad forma parte de la búsqueda artística de la banda: conservar una base campera y popular, pero incorporar canciones que puedan conectar con públicos de distintas edades.

El crecimiento de Contramarca se refleja en la cantidad de presentaciones que fue sumando fuera de su localidad de origen. Sus integrantes recorrieron distintos puntos de Chubut y también llegaron a Santa Cruz, participando de encuentros, celebraciones y fiestas populares.

Entre esas presentaciones se encuentra su participación en los festejos de Villa La Tapera, donde compartieron la programación musical de su 60.º aniversario con artistas de la Patagonia argentina y de Chile. También fueron parte de la vigilia por el 118.º aniversario de Epuyén, donde estuvieron a cargo del cierre musical de la noche.

En los cumpleaños de 15 o festejos de las localidades de la región, Contramarca es una opción fija a la hora de planificar una fiesta campera.

Uno de los principales proyectos de Contramarca es la presentación de su cuarto material discográfico. Parte de las grabaciones musicales se realizan en el estudio Aleph de Esquel, de Nahuel Criado. Para los videoclips, el grupo también trabaja con realizadores de la zona, como David Ñanco, de Tecka, y Nahuel González, de Río Pico.

La intención es que las producciones audiovisuales reflejen no solamente la música, sino también los lugares y las experiencias que forman parte del recorrido de la banda. En ese sentido, sus videos incluyen imágenes de estudios de grabación, presentaciones en vivo y paisajes de localidades como Esquel, Trevelin y Río Pico.

Otro de los objetivos es profundizar el trabajo conjunto con artistas de la región. Entre las colaboraciones anunciadas se encuentran proyectos con Maite Guzmán y Miguelito y su acordeón, dos exponentes de la música popular con quienes Emir Bustos mantiene una relación artística y de amistad.

Estas participaciones permiten generar nuevos vínculos, compartir públicos y fortalecer una escena musical regional en la que los artistas encuentran oportunidades para producir y difundir sus trabajos.

Más allá de los escenarios y los proyectos discográficos, Contramarca mantiene un vínculo estrecho con su lugar de origen. Emir Bustos suele destacar las características de Río Pico, sus paisajes, sus lagos y el potencial turístico de la localidad.

Contramarca presentándose en Gobernador Costa, en el marco de una nueva edición de la Fiesta del Caballo.

En cada presentación, la banda lleva consigo esa referencia territorial. No se trata solamente de mencionar de dónde vienen sus integrantes, sino de mostrar que también desde una localidad pequeña del interior de Chubut pueden surgir propuestas musicales capaces de recorrer distintos puntos de la Patagonia.

El recorrido de Contramarca es también el de un grupo que se construye desde el trabajo independiente, con músicos de distintas localidades, producción regional y una búsqueda permanente por encontrar un sonido propio.

Con un nuevo disco en preparación, videoclips, colaboraciones y más escenarios por delante, el grupo de Río Pico busca seguir creciendo dentro de la cumbia campera y ampliar el alcance de una propuesta que nació entre amigos y hoy se abre camino en la música popular patagónica.

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