Tras más de un mes de parálisis en el sector pesquero, la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) alcanzaron un entendimiento parcial que permitió desactivar las medidas de fuerza sindicales. Sin embargo, la actividad continúa frenada y la resolución de fondo del conflicto -la discusión del convenio colectivo de la flota tangonera- todavía está pendiente. Este lunes las partes volverán a reunirse.
Así lo confirmó Agustín De la Fuente, presidente de la CAPIP, quien informó que durante una audiencia realizada esta semana en el Ministerio de Capital Humano se logró un acuerdo para recomponer los salarios básicos del personal embarcado. “Fue una audiencia positiva. Se cerró la discusión sobre los básicos de navegación, lo que permitió levantar el paro que había decretado el SOMU”, indicó.
El conflicto, que afecta a más de 113 embarcaciones congeladoras, se mantiene desde antes del inicio de la temporada de pesca de langostinos en aguas nacionales.
Un acuerdo limitado
Según explicó De la Fuente, la actualización de los básicos salariales no resuelve el problema principal, pero permitió descomprimir parcialmente la situación y evitar que otras pesquerías -además del langostino- continúen siendo arrastradas al conflicto. “No queríamos seguir afectando a toda la flota congeladora. Hay muchas familias que trabajan en otras especies, como merluza o centolla, y también se veían perjudicadas”, señaló.
El acta firmada entre las cámaras y el sindicato implicó la recomposición de los básicos en niveles superiores a los fijados por la pauta de la Secretaría de Trabajo de la Nación, aunque el dirigente empresarial remarcó que el tema central sigue siendo la reformulación del esquema productivo establecido por el convenio colectivo vigente. “Estamos discutiendo un convenio de más de 20 años, con precios referenciales que el mercado ya no paga. Así no se puede trabajar”, advirtió.
Este lunes vuelven a reunirse
Una nueva audiencia fue fijada para este lunes 15 de julio a las 12:30 en el Ministerio de Capital Humano. El objetivo será abordar el reclamo empresarial de readecuar el convenio colectivo que rige las condiciones laborales en la flota tangonera. Según De la Fuente, la denuncia formal del convenio fue presentada hace más de 60 días y la expectativa es que pueda abrirse una instancia real de negociación.
“La actividad está paralizada hace meses. Hoy tenemos más de 113 barcos sin operar. La adecuación del convenio es necesaria para que el sector vuelva a trabajar”, planteó.
La disputa también generó tensiones por los descuentos salariales aplicados a los trabajadores durante el paro. Desde el SOMU se denunció que las empresas incumplieron con el pago del garantizado, mientras que las cámaras empresarias justificaron las deducciones señalando que la huelga impidió la prestación efectiva de servicios. “El derecho a huelga es constitucional, pero si no se trabaja, la patronal no tiene obligación de pagar. Fue el mismo sindicato el que notificó el paro”, dijo De la Fuente.
Pese al entendimiento alcanzado, desde el sector empresario se mantienen cautos. La actividad continúa paralizada y cualquier avance dependerá de lo que ocurra en la audiencia de este lunes. “Esperamos que la predisposición que hubo para resolver lo de los básicos se mantenga para discutir el fondo de la cuestión”, concluyó De la Fuente.