lunes, 16 de febrero de 2026

La provincia busca contener la expansión de este animal introducido en el siglo XX con fines peleteros. Afecta a especies nativas como el huillín, causa pérdidas en la producción y representa un riesgo sanitario.

Los ríos y arroyos de Neuquén enfrentan un peligro silencioso: la incesante expansión del visón americano. Este mamífero semiacuático, introducido en la Patagonia a mediados del siglo pasado, se ha convertido en una de las principales amenazas para los ecosistemas locales. Desde la provincia informaron que empezaron estudios para controlar su expansión.

Según informó la provincia, el Grupo de Ecología Terrestre —integrado por la dirección de Ecosistemas Terrestres del Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) e investigadores del Inibioma (Conicet-UNCo)— se encuentra realizando estudios exhaustivos para mapear la distribución del animal, evaluar su impacto real y analizar su estado sanitario.

Un depredador implacable, su impacto económico y el riesgo sanitario
La presencia de este animal no es un dato menor para la región. Los expertos advierten que el visón es un depredador «generalista» sumamente adaptable.

Desde el Gobierno resaltaron que su dieta y comportamiento afectan la vida silvestre y humana en múltiples niveles:

Amenaza a la fauna nativa: pone en serio riesgo a aves acuáticas, peces y pequeños mamíferos nativos. Especies de alto valor de conservación, como el pato de los torrentes, son sus víctimas frecuentes. Además, compite directamente por el hábitat con especies emblemáticas locales como el huillín y el coipo.
Pérdidas económicas: el visón no se limita a las zonas agrestes. Su presencia genera fuertes dolores de cabeza en los sistemas productivos, causando pérdidas millonarias en la piscicultura y afectando la cría de aves de corral.
Golpe al turismo: al diezmar la diversidad de fauna nativa, perjudica directamente actividades clave para la economía neuquina, como la observación de aves y la pesca recreativa.

Además, más allá del daño ecológico y productivo, el visón americano enciende las alarmas por su potencial rol sanitario. Desde la provincia indicaron que este mamífero puede actuar como reservorio o transmisor de distintos patógenos.

Estas enfermedades no solo afectan a la fauna silvestre, sino que pueden transmitirse a animales domésticos e incluso a las personas, convirtiendo su expansión en un problema integral de salud pública.

Cómo llegó a Neuquén y dónde se encuentra el visón americano
Originario de América del Norte, el visón llegó a la Argentina a mediados del siglo XX de la mano de la industria peletera. Tras el fracaso económico y el cierre de estos criaderos, miles de ejemplares escaparon o fueron liberados deliberadamente.

Al no tener depredadores naturales fuertes en la región, originaron poblaciones silvestres que hoy colonizan la Patagonia.

En Neuquén, se estima que ingresó desde el sur en la década de 1990. Actualmente, su presencia se distribuye en toda la zona sur, extendiéndose hasta la localidad de Moquehue, y también hay registros recientes en la cuenca media del río Limay. Asimismo, hubo un foco aislado detectado en el norte neuquino.

 

Fuente: Diario Río Negro

 

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