jueves, 26 de febrero de 2026

Juan Manuel Alfonsín, designado como nuevo interventor de la Cooperativa de Servicios Públicos de Trelew, confirmó que ya se encuentra en funciones “desde el mediodía del lunes”, tras la resolución y aceptación judicial. En sus primeras definiciones públicas, dejó dos mensajes centrales: que solicitará una prórroga del llamado a elecciones previsto para el 11 de abril y que será necesaria una adecuación tarifaria para evitar un deterioro mayor en la prestación de los servicios, en un contexto de costos crecientes y una estructura de ingresos que, según indicó, ya quedó desfasada.

Alfonsín explicó que su objetivo inmediato es “empezar a ordenar” la cooperativa durante el tiempo que dure la intervención y “sembrar las bases” para que quien lo suceda continúe el trabajo. Bajo esa lógica, sostuvo que no pretende administrar “para la foto” ni tomar decisiones cortoplacistas: “Hay que sembrar, hay que empezar, hay que hacer cosas, y otros se van a beneficiar”, comparó, en una metáfora que utilizó para describir su plan de gestión.

PRÓRROGA PARA LAS ELECCIONES DEL 11 DE ABRIL

Consultado puntualmente por el calendario electoral fijado para el 11 de abril, el interventor fue terminante: consideró que ese plazo no le alcanza y que “necesariamente hay que pedir un paréntesis, una prórroga, un tiempo más” para trabajar con orden y sin “precipitarse”.

La explicación que ofreció apunta a un criterio de transición: dijo que busca que las futuras autoridades “se encuentren con un panorama mejor” que el que él recibió, y remarcó que para eso se necesita “tiempo y trabajo”. Incluso lo planteó en términos directos: “Sí, necesito estar más allá del once de abril”, afirmó.

Con la prórroga electoral como uno de los pedidos que ya anticipó, Alfonsín dejó claro que su intervención buscará estabilizar la cooperativa antes de entregar el mando. Lo planteó sin rodeos: pretende que quienes asuman luego de las elecciones reciban “un panorama mejor” y una entidad “ordenada”, algo que -según remarcó- hoy no se logra sin tiempo y sin decisiones de fondo, entre ellas la discusión de tarifas en función de los costos reales y la continuidad de los servicios.

“SIN INGRESOS NO SE PUEDE GESTIONAR”: SERVICIOS EN RIESGO

El otro eje fuerte de sus declaraciones fue el vínculo entre tarifas, costos y continuidad de los servicios. Alfonsín afirmó que desde noviembre de 2024 la cooperativa no tuvo “ningún aumento de tarifa” y planteó que, mientras tanto, la inflación y los costos operativos siguieron subiendo. En ese marco, sostuvo que “alguna adecuación va a haber” y vinculó esa necesidad con la sustentabilidad del sistema.

Aclaró que, según su enfoque, una actualización no debería explicarse como herramienta para “pagar la deuda de Cammesa”, sino para recuperar capacidad operativa: “para empezar a hacer las obras, modernizar y fortalecer el sistema” tanto de electricidad como de agua y cloacas. De todos modos, admitió que el escenario actual deja a la cooperativa en zona de riesgo: “Estamos corriendo riesgos para poder mantener el servicio”, advirtió, y lo resumió con una frase: “Si los costos son más altos que los ingresos, no hay viabilidad”.

En el mismo tramo, buscó despegarse de la idea de un “tarifazo”, pero insistió en la necesidad de sincerar números: “No nos vamos a esconder. Las matemáticas, los números no mienten”, afirmó, al tiempo que sostuvo que la tarifa eléctrica local “ya no está entre las más caras, sino entre las más baratas del país”.

DEUDA CON CAMMESA: “TENEMOS PULMÓN HASTA JULIO”

En cuanto al frente financiero, el interventor explicó que al asumir se encontró con convenios firmados con CAMMESA que marcan un cronograma exigente. Señaló que por la llamada “deuda nueva” habría seis meses de gracia hasta julio, y que desde ese mes comenzaría un esquema de vencimientos mensuales que describió con cifras elevadas. Además, indicó que desde enero del año próximo se sumaría el plan de pago de la “deuda vieja”, lo que incrementaría el peso total del compromiso.

Aun así, sostuvo que el acuerdo vigente le da margen: “todavía tenemos un pulmón hasta julio”, afirmó, aunque aclaró que no piensa quedarse “de brazos cruzados” y que desde el primer día empezó a trabajar en medidas para sostener y mejorar el servicio.

PLAN: COMPRAR ENERGÍA FUERA DE CAMMESA, MEDIDORES INTELIGENTES

Como líneas de acción, Alfonsín mencionó la intención de avanzar en un esquema para comprar energía y potencia a generadores o comercializadores del mercado, en lugar de adquirirla directamente a CAMMESA, con el objetivo de lograr precios más convenientes y generar “un fondo de ahorro” que luego se destine a obras. En paralelo, habló de impulsar un salto tecnológico con medidores inteligentes y un plan de recambio de luminarias a LED para reducir consumo y costos de alumbrado público.

También adelantó un abordaje para los barrios con conexiones irregulares, con énfasis en la seguridad y la posibilidad de instrumentar una tarifa social para evitar que la regularización termine en nuevos enganches por imposibilidad de pago.

 

Nota elaborada en base a declaraciones a LU20

Compartir.

Los comentarios están cerrados