Volvió a la zona desde Santa Cruz, donde también se desempeña en el parque Interjurisdiccional Marino Isla Pingüino. A sus 52 años y con más de 28 en servicio, regresó al PNLA donde también fue intendente en 2017.
Ariel Rodríguez es un guardaparques con una amplia experiencia en el Parque Nacional Los Alerces y que, ha ocupado varios cargos importantes en el parque, incluyendo el de intendente, jefe del Departamento de Guardaparques y jefe del Departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias.
Rodríguez tiene 52 años y más de 28 de servicio en el cuerpo de Guardaparques, trabajando en diferentes áreas del parque, incluyendo la zona norte. Recientemente, regresó al Parque Nacional Los Alerces para encabezar un comité de intervención, con el objetivo de normalizar el funcionamiento institucional, operativo y administrativo del parque, especialmente después de los incendios forestales que han afectado la zona.

Su misión es trabajar en la restauración del parque, mejorar la articulación con la comunidad local y garantizar la transparencia en las investigaciones judiciales y administrativas relacionadas con el incendio.
En diálogo con La Voz de Chubut, Rodríguez comentó sus sensaciones personales al volver a Los Alerces, teniendo en cuenta que hace un tiempo se desempeña en Santa Cruz y, también detalló el momento de su vida en el que lo agarra este nuevo desafío, estando próximo a su retiro.
“Esta situación me agarra próximo al retiro… Yo estoy a cargo de un parque marino en Santa Cruz y, también estoy trabajando en la Dirección de Lucha contra Incendios Forestales, en la Coordinación de Gestión del Riesgo, dando una mano al director”

“Al tener esas tareas, mi tiempo está distribuido”, comenta Rodríguez, quien además se desempeña como intendente del Parque Interjurisdiccional Marino Isla Pingüino en Santa Cruz.
“Estaba en el incendio del Parque Nacional
Los Glaciares colaborando cuando me convocaron
para trabajar en organización conjunta con este comando”
Previo al reportaje, el guardaparque comentó que, a sus 52 años, ya está en edad de jubilarse; sin embargo, la situación compleja que atraviesa el Parque Nacional Los Alerces lo movilizó interiormente para volver y coordinar acciones.
“Volví porque la situación del parque es dura, por lo que ha quemado el fuego; pero también porque hay oportunidades de resiliencia, de generar un espacio para trabajar en equipo para poder salir adelante”

Su misión en este desafío, será garantizar la eficacia en el combate contra el fuego y la protección de los bienes ambientales; y también, asegurar la transparencia y regularidad administrativa ante los requerimientos de la Justicia Federal.
“Me ofrecieron el trabajo y eso me hizo venir. Hay que trabajar en un futuro próximo para la proyección del parque. Amo a mi parque y sé que hay que ir por ese lado, en conjunto, no hay otra forma de salir”, concluyó.
