martes, 3 de febrero de 2026

Un grave incidente técnico ocurrido en el sector nuevo del Hospital Santa Teresita de Rawson volvió a exponer serias falencias estructurales en una obra inaugurada en 2021 por el entonces gobernador Mariano Arcioni y el intendente Damián Biss y que, según trabajadores del establecimiento, arrastra problemas desde el primer día.

El episodio se produjo a raíz de la rotura de tubos de la caldera, lo que provocó la liberación de agua a muy alta temperatura, una fuerte presencia de vapor y ruidos intensos que generaron alarma en el edificio. Como consecuencia, se registraron daños materiales en techos y en estructuras cercanas a la zona afectada, mientras que el agua caliente alcanzó superficies externas del área de maternidad.

El incidente ocurrió precisamente en el sector nuevo del hospital, en el área de maternidad, donde se encontraban madres con sus bebés recién nacidos. Ante el riesgo que representaba la situación, las pacientes debieron ser trasladadas de manera preventiva a otros sectores del hospital para continuar con su atención médica. Si bien no se registraron heridos, el hecho obligó a restringir el acceso a la zona afectada para permitir su evaluación técnica.

A partir de lo ocurrido, se abrió una etapa de revisión interna que deberá determinar el estado general de las instalaciones del sector nuevo y las condiciones de funcionamiento de la caldera, un sistema clave para el normal desarrollo de la actividad hospitalaria.

Sin embargo, el episodio no sorprendió al personal del hospital. Trabajadores del Santa Teresita advierten desde hace tiempo sobre fallas recurrentes en la infraestructura del sector inaugurado. Según relataron, el sistema eléctrico presenta problemas desde el primer día: todas las noches se producen cortes de luz y saltan las térmicas. “No podés enchufar una pava eléctrica porque salta todo”, graficó una trabajadora, al describir la precariedad de las instalaciones.

Las críticas también apuntan al origen de la obra. De acuerdo con los testimonios recogidos, “el sector fue construido por la empresa Inverfín durante la pandemia, en un contexto de apuro por inaugurar. Se hizo todo mal. Desde Obras Públicas vienen cada vez que hay problemas a tratar de arreglarlos, pero esto está mal hecho de entrada”, señaló la misma trabajadora, remarcando que los inconvenientes son estructurales y no simples desperfectos aislados.

El problema con la caldera se suma así a otros antecedentes que refuerzan las dudas sobre la calidad de la obra. La pileta destinada a rehabilitación, inaugurada en julio de 2022, dejó de funcionar poco tiempo después y nunca volvió a ser utilizada.

 

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