
Se ha escrito mucho sobre la “Operación Penélope”, aunque la mayoría no dice que fue el primer ataque armado de la Cuba castrista contra la Argentina, que en general la sociedad vivía al margen de lo que sucedía como generalmente ha pasado y que las Fuerzas Armadas no estaban preparadas para enfrentar la ofensiva armada que se iniciaba. Para llegar a la operación subversiva fue necesaria una preparación interna y externa. Aquí comenzó por una “batalla cultural” para abonar el terreno. Afuera fue primero la decisión de los altos mandos del gobierno castrista y luego la preparación de tipo militar de civiles argentinos que volvieron para intentar tomar el poder a sangre y fuego. Lo que empezaba a mitad de los años sesenta del siglo pasado se proyectaría a la década siguiente y, aunque no se quiera reconocer, fue necesaria la vuelta de Juan Domingo Perón para iniciar el duro repliegue del “modelo cubano” que se pretendía imponer.
El miércoles 4 de marzo de 1964, en el paraje salteño de Río Colorado, una patrulla de la Gendarmería Nacional procedió a la detención de Juan Alberto “Mono” Castellanos, alias “Raúl Moisés Dávila”, “Alberto” o “El Cubano”; Lázaro Henry Lerner, alias “El Serrano”; Federico Ramón Frontini, alias “Grillo”;5 Oscar del Hoyo, Víctor Eduardo Fernández y Alfredo Campos, descubriendo que integraban un campamento guerrillero perteneciente al Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP). Los detenidos vestían uniformes y calzaban botines iguales a los que usaban los guerrilleros de Fidel Castro.
Dijeron que respondían a las órdenes del Comandante Segundo y que, con el Capitán Hermes, el Teniente Federico y otros guerrilleros, se encontraban en período de exploración y entrenamiento con la finalidad de iniciar en el país la guerrilla empleando las tácticas castro-comunistas -a cuya ideología pertenecían— para derrocar al gobierno constituido, cambiar las estructuras de la Nación y establecer un gobierno comunista.
Según consta en el expediente judicial sobre las actividades subversivas del grupo argentino-cubano en Salta, a partir del 22 de marzo de 1964 la Gendarmería Nacional con “el Comando de Agrupación Salta instala en Santa Rosa la Agrupación contraguerrillas ‘Tala’ y en Calilegua (Jujuy) la Agrupación ‘Verde’, rodeando la zona montañosa [sic]¹¹ de operación de los guerrilleros en Salta y Jujuy, estableciendo patrullas en los caminos de acceso”. El miércoles 15 de abril una patrulla del Escuadrón Orán de Gendarmería Nacional detuvo en el curso del río Piedras al “Teniente Federico” (Federico Evaristo Méndez) y los guerrilleros Alberto “El Tano” Moisés Korn, Miguel Colina y “Tucu Tucu” (Jorge Wenceslao Paul), que habían bajado de la montaña debilitados por el hambre en busca de víveres. Dos días más tarde caen detenidos el teniente “El Cordobés” y el guerrillero “Carlitos” en la zona del río Piedras. Dijeron “que vivían comiendo solamente pastos y raíces desde hacía varios días.”
El sábado 18 de abril de 1964, a poca distancia del anterior lugar, “otra patrulla del Escuadrón Orán interceptó al ‘Capitán Hermes’ Peña Torres y el guerrillero ‘Jorge’ que bajaban aligerados desde el alto río Piedras en busca de víveres, logrando el citado Hermes emboscar y batir al gendarme Juan Adolfo Romero12 con su carabina M-2″. Ese mismo día, Hermes y Jorge habían asesinado por la espalda al capataz Bailón Vázquez “ante la evidencia” de que los había delatado a la Gendarmería. El niño de 6 años Froilán Vázquez fue tomado como rehén por el Capitán Hermes para escudarse al fugar y asesinarlo con dos tiros en la nuca cuando no lo necesitó más. Esa misma jornada murió Hermes Peña.
Texto tomado de “Los Generales” – Juan Bautista Yofre
