lunes, 9 de febrero de 2026

 

Desde octubre del año pasado, el Cine Teatro Rawson dejó de proyectar películas comerciales. La razón es reiterada: el municipio mantiene una deuda millonaria con las principales distribuidoras privadas, que, ante la falta de pago, suspendieron el envío de los estrenos más taquilleros. Como consecuencia, la sala solo exhibe producciones del INCAA, quedando fuera del circuito nacional de lanzamientos.

Los problemas en el cine no son nuevos ni se limitan a la cartelera. El Centro Cultural José Hernández llegó a un estado de abandono notorio: además de la deuda con las distribuidoras, la rotura de equipos por falta de mantenimiento -y la misteriosa desaparición de otros- derivó en la suspensión de funciones en varias oportunidades. La situación expone una gestión deficiente de bienes públicos estratégicos para la vida cultural de la capital provincial.

Según señalan desde el propio ámbito cultural, Daniel Tamame, secretario de Educación, Cultura y Recreación, no ofrece respuestas ni soluciones: no negocia con las distribuidoras ni gestiona los pagos necesarios para normalizar la programación. En la misma línea, el subsecretario de Cultura, Leopoldo Zanelli, mantiene diálogos informales pero no toma decisiones frente a un problema reiterado.

DE MODELO EN LA REGIÓN A LA SALA VACÍA

La paradoja es evidente. El Centro Cultural José Hernández comenzó a remodelarse a mediados de 2012 y fue equipado con pantalla nueva, sala reconstruida, proyector 3D, renovación integral del sonido, luces, butacas y sistema eléctrico. Los antiguos proyectores de 35 mm fueron reemplazados por tecnología Digital Cinema Package (DCP) de última generación, apta para 2D y 3D. La sala quedó a la altura de las mejores del país.

El 8 de enero de 2015 reabrió con el estreno de El Hobbit. Vecinos de todo el Valle llegaban a Rawson para ver estrenos en simultáneo con Buenos Aires, Córdoba, Rosario o Mendoza. La mejora técnica también permitió recibir compañías teatrales de primer nivel, alcanzando en esos años el récord histórico de espectáculos en vivo para la ciudad. El cine–teatro se convirtió en un faro cultural regional y en un modelo a imitar.

GESTIÓN DEFICIENTE, RESULTADO PREVISIBLE

Hoy, ese capital cultural está en riesgo. La mala gestión y la inacción administrativa transformaron un espacio ejemplar en una sala sin estrenos, con funciones suspendidas y equipamiento deteriorado. Mientras el municipio acumula deudas y evita resolverlas, Rawson pierde centralidad cultural, público y actividad. La situación es la consecuencia directa de decisiones que no toman funcionarios que claramente no están a la altura.

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