Patricia Bullrich volvió a mostrar diferencias con el gobierno de Javier Milei, esta vez por la posición argentina frente al resultado de las elecciones presidenciales de Brasil. Mientras el Presidente decidió no felicitar a Luiz Inácio Lula da Silva por su reelección del domingo pasado, la senadora nacional de La Libertad Avanza publicó un mensaje en el que reivindicó el respeto a la voluntad popular, reconoció el resultado electoral y destacó la importancia de mantener las relaciones entre ambos países.
“La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia”, escribió Bullrich en sus redes sociales, en una definición que contrastó con el silencio de Milei frente a la victoria del mandatario brasileño.
Lula consiguió su reelección en el balotaje del domingo 25 de octubre, al obtener el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato respaldado públicamente por Milei. El resultado representó un revés político para el presidente argentino, que había celebrado el desempeño de Bolsonaro en la primera vuelta y manifestado abiertamente su rechazo al líder del Partido de los Trabajadores.
La decisión de no saludar al mandatario brasileño no fue una simple omisión. El martes, el vocero presidencial Adrián Ravier confirmó que el Gobierno argentino no emitiría ningún comunicado oficial de felicitación. Para justificar esa postura, sostuvo que Lula tampoco había saludado a Milei cuando ganó las elecciones presidenciales de 2023 y afirmó que “el Presidente no es un hipócrita”.
En ese contexto, Bullrich eligió una posición diferente. “Tenemos profundas diferencias políticas con el nuevo gobierno de Brasil, pero nuestros países comparten una historia, intereses estratégicos y enormes oportunidades de cooperación”, expresó, dejando en claro que las discrepancias ideológicas no deberían impedir el reconocimiento institucional ni la cooperación bilateral.
La senadora también dedicó una parte importante de su publicación a Flávio Bolsonaro, cuyo desempeño electoral elogió, aunque aprovechó para introducir una advertencia sobre el funcionamiento de la Justicia y el tratamiento de los dirigentes opositores.
“Y sobre Flavio, que hizo una enorme elección, quiero hacer una reflexión sobre la calidad de la democracia. Es importante que la democracia no sea binaria: el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel”, sostuvo Bullrich.
Y profundizó su cuestionamiento: “La utilización de una Justicia no imparcial como instrumento para eliminar a la oposición es una herramienta de poder que nunca puede ser el camino de una democracia”.
La referencia estuvo vinculada con la situación judicial de Bolsonaro, quien abandonó Brasil después de su derrota electoral y viajó hacia Estados Unidos. Bullrich planteó sus cuestionamientos sobre la imparcialidad judicial, aunque esas afirmaciones representan su valoración política y no acreditan por sí mismas una persecución judicial.
El pronunciamiento constituye un nuevo gesto de diferenciación de Bullrich respecto de Milei. Aunque ambos integran el mismo espacio político y mantienen coincidencias ideológicas, la senadora ha comenzado a expresar públicamente posiciones propias sobre determinadas decisiones del Gobierno nacional.
En esta oportunidad, la diferencia quedó expuesta en un asunto particularmente sensible para la política exterior argentina. Brasil es uno de los principales socios comerciales del país y un actor central del Mercosur, por lo que el vínculo bilateral trasciende las afinidades personales o partidarias de sus presidentes.
Mientras Milei mantiene su negativa a felicitar a Lula, Bullrich optó por reconocer la legitimidad del resultado electoral, reivindicar la cooperación entre ambos países y, al mismo tiempo, defender políticamente a Bolsonaro frente a su situación judicial. Dos posiciones diferentes dentro del oficialismo argentino que vuelven a dejar en evidencia que la relación entre el Presidente y la senadora no está exenta de discrepancias.

