En el marco de la retención de servicios por tiempo indeterminado que llevan adelante los trabajadores municipales de Paso de Indios por la falta de pago de salarios, el supervisor de empleados municipales Eliseo Colihuinca lanzó graves acusaciones contra los gremios, a los que señaló como “entregados” y alineados con el poder político en detrimento de los trabajadores a los que deberían representar.
“Los representantes del gremio tiran más para el gobierno que para los empleados. No nos dan respuesta”, afirmó Colihuinca, quien sostuvo que esa conducta fue determinante para que los trabajadores decidieran desafiliarse masivamente de las organizaciones sindicales.
“LOS GREMIOS ESTÁN ENTREGADOS”
Según explicó el supervisor, los sindicatos municipales no acompañan los reclamos salariales ni defienden condiciones dignas de trabajo. “Pedimos paritarias y aparecen cuando ellos quieren. Si nosotros pedimos un 10% de aumento, el gobierno dice que da un 1% o un 2% y el gremio lo acepta”, denunció.
Colihuinca fue aún más contundente al descartar que se trate de una percepción aislada: “No creo que los sindicatos sean combativos. Están entregados, la verdad que están entregados”, insistió, marcando una ruptura total con la dirigencia gremial.
SALARIOS BAJOS Y PRECARIZACIÓN
Mientras tanto, los trabajadores municipales continúan sin cobrar en tiempo y forma. Un ingresante de planta permanente percibe alrededor de 420 mil pesos, los contratados 260 mil, y los becarios apenas 100 mil pesos, realizando tareas esenciales como limpieza en el hospital y mantenimiento de espacios públicos.
“La situación económica puede ser complicada, pero el salario del trabajador no puede quedar siempre para lo último”, advirtió Colihuinca, al justificar la medida de fuerza.
CONFLICTO ABIERTO
La retención de servicios se mantendrá hasta que se abonen los haberes adeudados, sin una fecha cierta de resolución. Pero más allá del reclamo puntual, las declaraciones del supervisor dejaron expuesta una crisis de representación sindical profunda, donde los trabajadores ya no se sienten defendidos por quienes, en los papeles, deberían ser su principal respaldo.
Nota elaborada en base a declaraciones a LU20

