viernes, 9 de enero de 2026

En un lugar bello, sobre una elevación del terreno y cerca del río Percy se encuentra esta capilla de ladrillo a la vista y techo de zinc pintado de rojo. El azul de las montañas con el blanco de las cimas nevadas y el verde de los álamos y sauces la rodean.

Éste no es el primer edificio que cobijó a esta congregación, sino el tercero. Podemos leer en las memorias de John Daniel Evans, acerca de las primeras reuniones realizadas a la sombra de un maitén o un chacay, en los primeros tiempos, después de su llegada por el año 1890.

Luego, el primer edificio fue construido sobre el lado sur del río Corintos, en tierra perteneciente al señor Antonio Miguens. Posteriormente, la capilla se mudó a este lugar sobre el río Percy, cerca de lo que más tarde sería Trevelin, donde levantaron un edificio un poco más amplio y cómodo y, luego en el año 1910, el local que conocemos nosotros hoy.

En sus escritos, Dalar Evans dice: “Aquellos pioneros no olvidaron sus buenas costumbres, ya que los jefes de familia – mientras levantaban las primeras viviendas para albergar a sus esposas e hijos cuando llegasen del Valle del Chubut – se reunían los domingos bajo un maitén. en cercanías de lo que es hoy Trevelin y se desarrollaba allí una Escuela Dominical. Eran ocho las personas que participaban de la clase: el fiel creyente Richard Jones Glyn Du, William J. Jones Pen y Bryn, Rhys Thomas Fron Goch, John Daniel Evans y otros cuatro jóvenes más. Sin dudas, éstos fueron los primeros cultos realizados en este Valle “16 de Octubre”.

También, nos relata lo acontecido con la llegada de las familias en la década final del siglo diecinueve: “Una vez llegadas las familias, los encontramos congregándose para las reuniones de oración y de Escuela Dominical en las casas de: John Daniel Evans, William J. Jones, William Freeman y Edward O. Jones. Luego, lograron construir un pequeño edificio de “palo pique”, con bancos también de palos transversales, sin respaldo. El piso era de tierra pisada y las ventanas eran protegidas por un lienzo. Los miembros de la congragación hicieron todo el trabajo, trayendo algunos los palos del bosque y, otros, paja para el techo”.

En 1894, llegaron otras familias del Valle del Chubut, entre ellas, la de Dalar Evans y las de T.T. Awstin y William Coslett Thomas, Richard Jenkins y Richard H. Williams. Para entonces, ya concurrían a las reuniones entre cuarenta y cincuenta personas. En 1896. las familias se habían establecido en las respectivas parcelas, muy distantes unas de otras y llegaban hasta el valle de Esquel. Por ello, la ubicación de esta primera capilla ya no era la más conveniente y, por lo tanto, decidieron trasladarse al lugar donde se encuentra ahora, construyendo el edificio que precedió a la actual capilla. Era una cabaña de troncos con piso y puerta de madera y ventanas de vidrio, aunque el techo seguía siendo de paja. Los bancos eran dispuestos paralelos a las paredes.

La educación de los niños fue una preocupación constante, por lo que algunos se movilizaron y entrevistaron a un Inspector del Consejo Nacional de Educación, logrando de éste la promesa de un maestro si los padres se comprometían a aportar un edificio en un sitio adecuado para los alumnos. Este fue otro de los motivos para construir un nuevo local en esta ubicación junto al Percy. Este cumpliría la función de escuela y templo a la vez, siendo inaugurado en 1897 y el señor LG Pritchard fue su primer maestro, permaneciendo dos años en su función. Su sucesor era Llewelyn Jones, un joven procedente del Valle del Chubut, que era fiel en los cultos además de su tarea docente. Lamentablemente, falleció ahogado al intentar el cruce del río caudaloso, lo que fue una gran pérdida para la comunidad.

 

Para el año 1902, las familias de la zona del valle de Esquel habían construidos otro local que servía de escuela y capilla, en la legua que le había correspondido a William Freeman y su primer maestro fue Robert Owen Jones. Posteriormente, se constituyó la nueva iglesia en el valle de Esquel y el pastor Lewis Humphreys predicó en aquel primer culto sobre la Naturaleza de la Iglesia. Fue el 31 de enero de 1904 y eran 26 miembros en comunión. El domingo siguiente decidieron venir a Bethel para despedirse y desearles lo mejor para el futuro y pedir su apoyo en oración.

Las dos iglesias, Seion de Esquel y Bethel del Valle 16 de Octubre o Cwm Hyfryd como se denominaba en ese entonces ya que el pueblo de Trevelin todavía no existía como tal estarían íntimamente ligadas, especialmente por compartir el pastor (ya que había uno) y muchas otras actividades. Los primeros diáconos de Bethel eran Tomos Davies, tesorero y T. Dalar Evans, secretario. El anciano Tomos Davies aceptó el cargo de administrar la Santa Cena. Dos años después de haberse conformado la iglesia, llegó el hermano Esau Evans, siendo una persona laboriosa y diligente, abocándose con fervor a la obra, aunque luego regresó al país de Gales. Sin embargo, hubo un hecho que fortaleció a la congregación cuando llegó desde el Valle del Chubut, un grupo nuevo de personas debido al infortunio de las grandes inundaciones de fin del siglo en aquel valle. Ellos eran: Tomos Williams Tal y Llyn, Tomos Morgan Clydían y Rhys Tomos Fron Goch, con sus respectivas familias. Los tres ya eran diáconos en la iglesia del Valle del Chubut y fueron muy bien recibidos en esta congragación. Tomos Williams fue un fiel servidor por muchos años, siendo un elocuente orador y poseedor de un gran conocimiento de las Escrituras. Falleció en 1910, a los 61 años de edad.

El pastor Lewis Humphreys se fue luego de dos años, pero regresó en una visita en 1905 y, también lo hizo Esau Evans, quien se dedicó a ser un colportor distribuyendo Biblias por lugares de la meseta cercanos a la cordillera. Sin embargo, dejó este trabajo y retornó para hacerse de pastorear las dos Palabra de Dios y reuniones de canto comunitario. Sirvió fielmente por siete años, retirándose en 1913 al Valle del Chubut donde siguió predicando hasta el final de sus días en 1920.

Durante todo este tiempo hubo quienes se encargaron de la enseñanza de los niños en la preparación de conciertos navideños y otras celebraciones. Aprendían a cantar, recitar y actuar en representaciones sencillas. Owen Williams fue el encargado de esta tarea y luego Ann Griffiths la realizó por muchos años, durante las décadas del 50 y 60. Posteriormente lo hizo Nel Owen. Ella heredó el don musical de su padre Robert “Bob” Owen y recuerda viajar en familia los días domingos desde la chacra en coche tirado por un caballo. Preparaban todo el día anterior y la comida consistía en un cuarto de cordero al horno, pan y manteca, con torta o tarta para el té. Se instalaban con mantel y la loza, sobre el césped, a la sombra de los árboles, detrás de la capilla, en grupos de varias familias y preparaban el té y el mate. Era un día completo, con culto matinal, almuerzo, predicación, té y ensayo de canto – Ysgol Gan – a la tarde, antes de regresar a sus hogares al anochecer. El encargado de la entonación de los himnos y dirigir el canto fue Robert “Bobi” Williams por muchos años sucediéndole en la función Owen Williams.

En el año 2010, justamente para celebrar el centenario de este edificio de la capilla Bethel, el Gobierno Provincial se dispuso a restaurarlo y así asegurarnos que permanecerá allí por muchos años más, como testigo mudo de la fe y del esfuerzo de aquellos que lo edificaron.

El poeta y autor Bryn Williams escribió un poema en 1959, cuando se preparaban para celebrar el cincuentenario y él se encontraba de visita desde Gales. De dicho poema fueron extraídos estos dos versos traducidos de la siguiente manera:

“Como centinela fuerte, a los Andes tenían, pero a ti te constituyeron, para eternal fortaleza”.

Son justamente estas palabras, las grabadas en la placa que recuerda la restauración de Bethel del año 2010.

 

Por la Asociación Galesa 16 de octubre, del libro “Chubut Tierra de Arraigos”.

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