Se formó en el Club Tehuelches de Corcovado y tuvo un paso por Belgrano de Esquel. Decidió buscar club en Buenos Aires y hoy es mediocampista ofensivo del primer equipo de J.J. Urquiza.
Joaquín Torres es un joven futbolista nacido y criado en la localidad de Corcovado, Chubut. Tiene 19 años y, a pesar de su corta edad, una historia de constante desafío y esfuerzos para lograr sus máximos objetivos.
Hoy, integra el plantel de primera del club J.J. Urquiza, reconocido equipo del ascenso argentino en el cual, se desempeña desde hace aproximadamente dos años.

Pero llegar no fue para nada fácil; Joaquín tuvo que tomar decisiones que, en su momento, lo alejaron de su familia, sus amigos y su amado pueblo.
En diálogo con La Voz de Chubut, el deportista contó cómo fueron esos años previos a la llegada a Buenos Aires y al club, donde desde este 2026 juega en el primer equipo.
En principio, cuenta sobre su familia; su hermana, su madre y su padre, a los cuales los menciona como sus pilares y quienes han acompañado cada decisión que él ha tomado.
En Corcovado, Joaquín transitó su educación secundaria hasta 2do año en la Escuela 779; luego, se mudó a Esquel, donde completó hasta 5to año en la Escuela 713: “Tuve muchos cambios; la mudanza, el cambio de amigos, la nueva escuela, otro ambiente y la responsabilidad de vivir solo que fue un desafío”, destaca.

Con respecto a su vínculo con el fútbol y el deporte en general, cuenta que comenzó a los 6 años a jugar en el Club Tehuelche de Corcovado; institución formada por Mario Payalef.
“A Mario le voy a estar agradecido de por vida. Comenzar en el club fue muy importante para empezar este sueño. Ahí estuve hasta los 13 años y después me fui a Esquel, donde comencé a jugar en Belgrano”
“Dejé a mi familia para buscar nuevas oportunidades y tener un mejor aprendizaje”, recuerda, agregando la importancia de su oportunidad en Belgrano de Esquel, donde salió goleador tres años seguidos y desde donde pudo irse a probar a Buenos Aires.

“A fines del 2023 fui a probarme a All Boys y quedé, pero,
por problemas con el coordinador no pude quedarme en el club”
Al año siguiente, Joaquín logra conseguir una prueba en J.J. Urquiza, donde le fue bien y pudo quedarse: “Fue difícil la decisión de venirme a Buenos Aires, pero, para seguir un sueño uno tiene que dejar muchas cosas de lado y hacer grandes esfuerzos”, asegura.
“El principio en el club fue difícil; sobre todo adaptarme a otro ritmo en lo físico que es mucho más intenso. No jugué mucho, no me tenían en cuenta, pero, con mucho entrenamiento y esfuerzo de a poco las cosas se fueron dando”
Ocho meses pasaron para que Joaquín pueda comenzar a tener rodaje y ganarse el puesto a base de goles: “me empezó a ir bien y tuve buenos partidos. A finales del 2024 es donde me suben a Reserva y quedo para formar el plantel del 2025”.

“Estaba acostumbrado al ritmo, pero en Reserva era todo diferente. Cuando volví de vacaciones había entrenado mucho en Chubut y volví con todo. Me fui ganando el puesto y empecé a ser titular con el correr de los partidos. Quedé como segundo goleador del torneo con 14 goles y a fin de año me dijeron que iba a subir a entrenar con la Primera”
En esa prueba en Primera, Joaquín estuvo dos meses; pudo demostrar y hacer varios goles, jugando partidos contra Platense, Deportivo Riestra y San Telmo, entre otros.
A fines de 2025, el joven futbolista oriundo de Corcovado recibe la noticia de que iba a hacer la pretemporada con la Primera y formar parte del plantel siendo el jugador más chico: “Esa noticia me puso muy feliz a mí y a toda mi familia que tanto apoyó y tanto esfuerzo hace para ayudarme a cumplir este sueño”.

“Este año hice la pretemporada jugando amistosos contra clubes más grandes, donde me fue bien. Cuando arranca el torneo, la primera fecha, me convocan. No debuté, pero ya en la segunda pude hacerlo en el partido contra Lugano. Fue un sentimiento muy lindo, muy emocionante, ya que todo lo hago con esfuerzo”
“Dejar a la familia y estar lejos fue duro. Pero los sueños se pudieron cumplir”, agrega el joven y, por último, cuenta que espera poder seguir creciendo, firmar su primer contrato, poder vivir del fútbol y lograr jugar en Primera A y en Europa.

