
Treinta leguas separan a Trelew de Cabo Raso, RUTA 1, es el llamado camino de la costa que pasa por Dos Pozos: es excelente, bien afirmado siempre que no llueva mucho.
En Dos Pozos, a principios de siglo, se inauguró una oficina de Correos y Telégrafos, aunque no había población, según los boletines del correo, escritos en el diario de Don José Olivera, Inspector del trazado del Telégrafo. Según el boletín, el terreno para dicha oficina fue donado por el señor Juan Walker, ya que el camino carretero atravesaba campos ocupados por éste. Además, este poblador había dado el nombre al paraje como hoy todavía se denomina. De Dos Pozos a Cabo Raso la huella trazada por los primitivos carruajes se va aproximando paralelamente al mar.
Este trazado atraviesa un lugar de canteras donde se extraían pórfido y lajas. Estas eran embarcadas para Buenos Aires para la construcción de aceras.
Canteras denominadas Atlas llamada a principio de siglo, hoy Namuncurá. La cantera funcionaba como empresa y había personal para el trabajo de la piedra. Allí vivían obreros o, según me dijeron, presidiarios que eran alojados en galpones o cuadras, contándome, además, que en el lugar ocupado como comedor las mesas angostas daban contra la pared de manera que el personal no tenía casi comunicación entre sí cuando consumían su vianda. En la cantera había zorras y vías para trasladar las piedras hasta Punta Atlas, que a su vez eran transportadas a destino en veleros. No se conocen otro tipo de embarcos. Los campos de los alrededores son buenos debido a la abundancia de agua potable a poca profundidad, posibilitando el asentamiento de pobladores para la cría del ganado lanar.
Texto de “Pioneros de la Costa Patagónica” – Isabel Caminoa de Heinken
