viernes, 13 de febrero de 2026

 

La minera canadiense Jaguar Uranium Corp. -que recientemente debutó con éxito en Wall Street con una oferta pública inicial diseñada para captar cerca de $25 millones de dólares para financiar su expansión- concentra parte de su estrategia de crecimiento en proyectos de uranio situados en Chubut.

Estos proyectos forman parte del conjunto de iniciativas uraníferas presentes en la región patagónica, que se encuentran en etapas de prospección y exploración.

Laguna Salada: evaluación económica preliminar

El proyecto Laguna Salada, ubicado en la Meseta Central chubutense, es uno de los activos de mayor relevancia para Jaguar Uranium en Argentina. Se encuentra en una fase de evaluación económica preliminar, etapa en la que la empresa ya ha realizado estudios técnicos con el objetivo de determinar si la mineralización identificada puede generar un retorno económico viable para desarrollar una futura explotación comercial.

Este proyecto fue originalmente parte de activos que la canadiense adquirió de otra compañía minera, consolidando así su presencia en la provincia. Los estudios preliminares contemplan análisis geológicos, pruebas metalúrgicas para medir la recuperación de uranio y estimaciones de recursos que servirán de base para avanzar hacia fases más profundas de evaluación si los resultados son favorables.

La Rosada: amplio potencial exploratorio

Además de Laguna Salada, Jaguar Uranium controla el proyecto La Rosada, otro yacimiento situado en Chubut que cubre una porción significativa de terreno con posible mineralización de uranio. En conjunto con Laguna Salada, estos dos activos comprenden una parte importante de las concesiones de la empresa en la provincia, que en total abarcan cerca de 300.000 hectáreas de terrenos con potencial uranífero.

La Rosada se distingue por su potencial exploratorio, con zonas geológicas objetivo que han sido identificadas como áreas prioritarias para estudios adicionales. En esta fase, Jaguar planea profundizar las pruebas metalúrgicas y continuar con campañas de muestreo y perforación para recabar datos más detallados sobre la calidad y extensión del recurso.

¿UNA ALTERNATIVA ANTE LA CAÍDA PETROLERA?

El movimiento de Jaguar Uranium se produce en un contexto provincial complejo. Chubut atraviesa una sostenida caída en la producción de petróleo convencional, especialmente en la cuenca del Golfo San Jorge, con impacto directo en empleo, regalías y actividad económica en ciudades como Comodoro Rivadavia.

En ese escenario, sectores políticos y empresariales comienzan a plantear la necesidad de diversificar la matriz productiva y explorar alternativas que compensen la merma del hidrocarburo, históricamente columna vertebral de la economía provincial.

El uranio, vinculado a la generación de energía nuclear y considerado un recurso estratégico en el nuevo mapa energético global, aparece en ese debate como una posible variante de reconversión productiva. La captación de capital internacional para explorar en Chubut refuerza esa hipótesis y coloca nuevamente a la actividad minera en el centro de la discusión pública.

Por ahora, el dato concreto es financiero: una empresa con activos en Chubut logró respaldo en Wall Street y dispone de US $25 millones para profundizar la exploración. El debate sobre si el uranio puede convertirse en parte de la reconversión económica provincial vuelve así a escena, en paralelo a la crisis del petróleo.

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