domingo, 11 de enero de 2026

En las postrimerías del siglo XIX, Don Juan Walker ocupaba campos en la zona después llamada Dos Pozos. Dicho campo limitaba con Santa Magdalena de Galli. En el plano de 1903, Don Juan Walker ya figuraba con varios lotes. El matrimonio Juan Walker – Ana Williams, ambos ingleses, tuvieron diez hijos. El primer poblador Juan Walker, al solicitar tierras, debió cumplimentar la exigencia de hacer un pozo en el lote arrendado, en campos abiertos, tierras sin mensurar. Primitiva y antigua marca de Juan Walker.

Cavaron un pozo, pero al no dar agua, y desmoronarse, debieron hacer un segundo pozo a 700 metros. Sud-Este, de allí el nombre de este lugar, DOS POZOS.

En las anotaciones diarias del Inspector José Olivera que dirigía el tendido del telégrafo desde General Conesa en Río Negro, a Cabo Vírgenes, en Santa Cruz, se lee la orden de la Dirección de Telégrafos al inspector que consistía en lograr la donación, en cada sitio o población, del terreno donde construir la nueva oficina de telégrafo.

En el caso de Dos Pozos, lo donó Don Juan Walker, pero hay que decir que atravesaba el lugar que estaba poblando. Y don Juan Walker, es el que dio el nombre al paraje.

El campo fiscal de la costa fue también solicitado y ocupado por Juan Walker. El fidedigno testimonio de su nieto Gardel Walker, me dice que su abuelo falleció en 1901.

En el mapa de 1903 figura Esteban H. Guerrero con el campo de la costa, entonces campo fiscal y ocupado por don Juan Walker, pero ocurrió que la viuda alquiló el campo, ignorando que no podía hacerlo, por lo que, dicho Señor Guerrero, se quedó con la tierra ocupada.

Samuel Walker hijo de Juan, nació en Rawson, Chubut, en el año 1896.

Es el anteúltimo hijo de dicho matrimonio, y Ely el menor. En su juventud, Samuel Walker tenía chatas o carros con tropillas de yegüerizos y se ocupaba del transporte de mercaderías y productos en el interior, entre Rawson y la costa, inclusive Esquel y Comodoro Rivadavia.

Los sucesores de Juan Walker, vendieron las mejoras del campo de Dos Pozos a Don Vicente Martino en el año 1918. Más adelante, Vicente Martino compró las mejoras del campo de E. H. Guerrero.

Don Samuel Walker, quien ambicionaba poseer campo, vendió sus tres chatas o carros con los yegüerizos, pero al no poder comprar el de su padre, porque estaba vendido, arrendó campos cercanos a Dos Pozos, más precisamente en el Cañadón del Paisano, que nace en Santa Magdalena, pasando por los corrales de La Antonieta.

El Cañadón del Paisano fue llamado así porque un paisano, de apellido Millipil, cuidaba tres tropillas de caballos de Esteban Guerrero, una tropilla de alazanes, otra de oscuros, y otra de blancos, lo que era todo un lujo.

En el año 1922 se estableció en lo que llamará LA ARGENTINA, antes de llegar a “La Antonieta”.

Al arrendar, debió hacer pozos, por lo que contrató a Don Nicomedes Beraza, el eficaz jagüelero, que en tres meses dio cumplimiento al trabajo, y así tomó posesión de dos leguas de campo, lindante con La Perla, 1000 metros y con La Antonieta, con alambrados de 7 hilos y postes de quebracho, toda una línea de primera. Cuando solicitó a Tierras y Colonias 2 leguas más, debió hacer el correspondiente pozo, hoy llamado Lagunita del Pozo, del que quedan algunas duelas y zunchos de barril. Hizo más al noreste el pozo y molino nuevo, de 98 metros de profundidad, a pala, pico y pistolete en piedra.

Vecino al campo, quedó casi prácticamente encerrado en dos leguas, Don Máximo Luis Pessi, en el puesto El Toro Lerdo, llamado así porque a principio de siglo, en un arreo llevado por Don Juan Walker, se rezagaba un toro, y de allí quedó el nombre. En la fundación de “La Argentina”, Don Samuel debió trabajar duro, en toda clase de trabajos, y hasta fue pocero.

En el año 1942, don Máximo Luis Pessi tuvo la oportunidad de comprar 4 leguas en la zona de Ameghino, por lo que don Samuel compró las dos leguas de Pessi, asesorado por don Pedro Poppe, caro pero ventajoso, pues tenía aguadas. y lindaba con sus tierras, y así don Samuel completó las 6 leguas de campo.

Don Samuel Walker se casó en 1929 con María Estela Trifaró y, en 1930 parten a Santa Elena, para hacerse cargo del campo, como medianero, de Don Vicente Martino, con quien trabajó por 12 años en “Don Vicente”, zona Santa Elena. Con ellos el primogénito Samuel Mario, de 7 meses de edad.

Mientras tanto quedó a cargo del campo “La Argentina”, Spencer Walker hijo de Ely.

Al presente, sigue el apellido Walker en la estancia LA ARGENTINA, y al frente del establecimiento está Nelson Walker, hijo menor de Samuel, por acuerdo de los hermanos. Los Walker están emparentados con Vicente Martino, ya que la esposa, Doña Antonieta Trifaró, era hermana de María Estela, esposa de Samuel Walker.

ES UNA FAMILIA GENUINA DE PIONEROS.

 

Texto de “Pioneros de la Costa del Chubut” – Isabel Caminoa de Heinken

 

Compartir.

Los comentarios están cerrados