Con el primitivo nombre de Nancy estuvo al mando del capitán Smiley, mientras que Luis Piedra Buena, que por ese entonces era aprendiz, la compró en 1863 y la rebautizó Espora, en recuerdo del marino argentino.
Era un pailebote de 157 toneladas al que el gobierno proveyó de 4 cañones en 1868.
Los viajes que realizó Piedra Buena con esta nave fueron muy variados y frecuentes, en parte por el comercio que realizaba con los tehuelches (plumas y pieles), que transportaba hasta Buenos Aires. Con su esposa recorrió las costas patagónicas hasta Punta Arenas, en donde Julia Dufour se radicó, mientras Piedra Buena zarpaba para las Malvinas en busca de ganado para llevar a la incipiente estanzuela de Pavón. También vigiló las costas de Río Gallegos, en 1869, por si allí se asentaban los chilenos.
Con la intención de fundar una colonia aborigen en la bahía San Gregorio, se embarcaron en Buenos Aires en el verano de 1868 los elementos necesarios para su construcción.
En febrero de 1869 desembarcó en la Isla de los Estados al personal encargado de construir un refugio para los náufragos, enarboló la bandera argentina, y desde el Espora fue saludada por una salva de 21 cañonazos.
En febrero de 1873 zarpó hacia la isla mencionada, en donde el capitán-empresario proyectaba cazar lobos marinos, focas y pingüinos, pero una tempestad lo mantuvo bogando por varios días entre las costas de la Tierra del Fuego y la Isla de los Estados, hasta que en la bahía Hoppner -llamada también de las Nutrias- naufragó. Así comentó en su diario de viaje el triste suceso: “(…) me determiné a largar el ancla y varar el buque en la playa de arena, pero desgraciadamente éste se atravesó (…) yéndose a pique”. Era el 10/03/1873.
Acto seguido, utilizó los restos del Espora para construir, en tres meses, el cúter Luisito y un bote, sin planos con los que pudiera guiarse. El 18 de mayo “a las 12 dejamos a nuestro pobre Espora todo hecho pedazos”.
Textos de Luis B. Colombatto

