
Casi al finalizar el siglo XIX, se creó en Gaiman la Biblioteca “Camwy Fydd”, con cerca de 5.000 ejemplares en idiomas galés e inglés, para uso de la población y estudiantado del Colegio Intermedio de aquella localidad (hoy Colegio Camwy). Era la más completa de la zona y constituía un verdadero y legítimo orgullo de la citada localidad valletana.
En esta última década del siglo pasado, existían en Trelew dos librerías: la del Rvdo. Abraham Matthews (en Fontana al 300) y la de la Compañía Mercantil Chubut (en Fontana y Lewis Jones), la primera de las cuales, al fallecimiento de su dueño en 1899, fue vendida al Sr. Ellis Thurtell, quien la atendió hasta que falleciera en forma repentina en 1920.
Algunos años pasaron sin que en la prensa local se comentase sobre el funcionamiento o creación de bibliotecas, hasta que el 10 de abril de 1911 y a raíz de una invitación a la población en general que hiciese el Sr. Arturo Roberts, Director de la Escuela Nacional Nº 5 (quien fuera el primer hijo del Chubut que se graduó de Maestro Normal) se reunieron varios vecinos con el fin de designar una comisión para constituir una Biblioteca Pública, Comisión ésta que quedó integrada por los señores Arturo Roberts, Presidente; José T. Sánchez, Secretario; y Vocales Joseph Jones, Paulino Poch y Ellis Thurtell. En otro de los asuntos tratados, se resolvió solicitar la colaboración de todas aquellas personas interesadas en la lectura de buenos libros, como así también dirigirse a la Comisión especial recientemente nombrada en Buenos Aires, a los efectos de conseguir libros a precios especiales.
A esta iniciativa, que fue muy bien vista por la población, se le dio el nombre de Biblioteca Escolar y Popular de Trelew, siendo considerada la primera Biblioteca Pública de Trelew, la que comenzó a funcionar en marzo de 1912, a la iniciación del curso escolar, en el horario de 8 a 10 p.m. (20 a 22 horas), los días hábiles y los feriados de 9 a 11 a.m. ocupando para ello un aula de la Escuela Nacional Nº 4.
Al no encontrar otras referencias sobre la misma, ignoro hasta qué fecha se encontró habilitada al público, como así también el destino que se les diera a sus libros.
Se me ocurre que su duración fue muy efímera, por cuanto en el semanario “Y Drafod” en su edición del 3 de julio de 1914 se manifiesta que es intensa la campaña periodística que se viene realizando para que la Comisión formada, active la fundación de una Biblioteca Pública, “pero como nada se hizo, ni nada se hace, propone en vista de ello que el Municipio debía estudiar el asunto, con el interés que se merece, creando una Biblioteca Municipal, que a la vez que cultural, seria también una obra patriótica.
Textos de Luis B. Colombatto
