lunes, 9 de febrero de 2026

Las consecuencias del desplazamiento del Cerro Hermitte siguen generando fuertes repercusiones políticas y reavivan un debate de fondo sobre las responsabilidades históricas en el desarrollo urbano de Comodoro Rivadavia. En ese marco, el exintendente de la ciudad y actual diputado nacional, Juan Pablo Luque, apuntó de manera directa contra YPF, a quien responsabilizó por el origen del barrio Sismográfica y por las condiciones que derivaron en el colapso del cerro.

Luque enmarcó la situación del Hermitte dentro de un “combo de muy malas noticias” que atraviesa la provincia: crisis petrolera sin horizonte, pérdida de miles de puestos de trabajo, desaparición de pymes, incendios rurales sin respuestas estructurales del Gobierno nacional y una emergencia hídrica persistente en distintos puntos de Chubut. “La realidad petrolera que estamos viviendo hoy en Comodoro no la vi nunca en mi vida, ni siquiera hablando con gente mucho más grande”, sostuvo.

En relación puntual al Cerro Hermitte, el diputado fue categórico al señalar que no se trató de una fatalidad imprevisible. Según explicó, el barrio Sismográfica se originó en la década del 50, cuando YPF instaló allí su base de estudios sísmicos y trasladó técnicos y trabajadores al lugar. “Ese barrio lo creó YPF hace más de sesenta o setenta años, sobre una falla geológica”, afirmó, y remarcó que las consecuencias de esa ocupación inicial hoy se traducen en cientos de familias afectadas y desplazadas.

Luque reconoció que Comodoro arrastra una historia “nefasta” en materia de planificación urbana, atravesada por la lógica de los campamentos petroleros que luego se transformaron en barrios, muchas veces sin posibilidad real de ordenamiento. En ese sentido, admitió que todos los intendentes que pasaron por la ciudad tuvieron falencias, aunque diferenció esa responsabilidad de fondo de lo que consideró un problema estructural generado por la actividad petrolera dentro del ejido urbano. “Todavía hoy tenemos pozos, oleoductos y gasoductos dentro de la ciudad que impiden urbanizar de manera ordenada”, explicó.

El exintendente también cuestionó con dureza la retirada de YPF de Comodoro Rivadavia, a la que calificó como abrupta y sin asumir consecuencias. “YPF dijo ‘me voy’ y se fue. Nadie le exigió nada, ni desde el gobierno provincial ni desde el municipal”, sostuvo, y advirtió que la ciudad quedó con pasivos ambientales y urbanísticos sin resolver.

En su análisis, Luque extendió las críticas al contexto político y sindical actual, al señalar que las reacciones tardías frente a la crisis petrolera ya no alcanzan. Sin nombrarlo directamente como responsable, cuestionó el rol del dirigente petrolero y diputado nacional Jorge Ávila, al señalar que los discursos de alerta llegan cuando “ya es tarde para el lamento”.

Mientras tanto, el desplazamiento del Cerro Hermitte dejó al descubierto una realidad que excede el episodio puntual: más de 300 viviendas afectadas, familias que no podrán regresar a sus hogares y una ciudad atravesada por décadas de decisiones —y omisiones— que hoy vuelven a pasar factura. La discusión sobre quién debe hacerse cargo, lejos de cerrarse, recién empieza.

 

Nota elaborada en base a declaraciones a LU20

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