miércoles, 21 de octubre de 2026

Viajeros de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay llegaron a la cordillera chubutense para participar del 18.º Encuentro Sudamericano de Ranchomovilismo. Tras compartir una bienvenida en la histórica estación de La Trochita, se instalaron principalmente en el camping Los Maitenes, a orillas del lago Futalaufquen, para disfrutar de varios días de naturaleza, turismo y camaradería.

 

Esquel se convirtió en punto de encuentro para viajeros que recorren Sudamérica con sus casas rodantes, motorhomes y vehículos recreativos. Desde distintos lugares de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay, los rodanteros llegaron a la región para participar del 18º Encuentro Sudamericano de Ranchomovilismo, una propuesta que combina el placer de viajar, el intercambio cultural y el descubrimiento de nuevos destinos.

La llegada tuvo una primera parada en un lugar emblemático de la ciudad; la estación del Viejo Expreso Patagónico La Trochita. Allí se realizó una recepción para darles la bienvenida a los visitantes y compartir parte de la identidad cultural de Esquel antes de continuar con las actividades previstas en la zona cordillerana.

La convocatoria reunió a viajeros de cinco países y convocó a más de 120 vehículos recreativos en el camping Los Maitenes, dentro del Parque Nacional Los Alerces, donde se concentró buena parte del encuentro.

La histórica estación ferroviaria fue el escenario elegido para recibir a las delegaciones. La jornada combinó música, gastronomía regional y expresiones culturales, en una propuesta que permitió a los visitantes acercarse a algunas de las tradiciones de la ciudad.

Las tortas fritas patagónicas también formaron parte de la recepción y se ofrecieron gratuitamente a los presentes, como una manera de compartir sabores característicos de la región.

Las tradicionales tortas fritas también fueron protagonistas en la tarde de encuentro.

La elección de La Trochita como punto de encuentro no fue casual. El tren a vapor es uno de los grandes símbolos turísticos de Esquel y representa una puerta de entrada a la historia y la identidad de la ciudad. Para quienes llegan desde otros países, la bienvenida permitió comenzar a conocer el destino desde uno de sus atractivos más reconocidos.

Después de la recepción en Esquel, los rodanteros continuaron su recorrido hacia el Parque Nacional Los Alerces y se instalaron principalmente en el camping Los Maitenes, uno de los espacios habilitados para recibir a los visitantes.

Ubicado junto al lago Futalaufquen, el camping ofrece un entorno natural que permite disfrutar de la costa, el paisaje cordillerano y distintas experiencias al aire libre. Para quienes viajan con su propia casa sobre ruedas, este tipo de espacios permite combinar la autonomía del viaje con la posibilidad de permanecer varios días en un mismo lugar y conocer sus alrededores.

Debido a la magnitud de la convocatoria, la organización contempló la distribución de los vehículos entre sectores autorizados, con el objetivo de ordenar la estadía y preservar el área protegida.

Los Maitenes, reconocido camping del Parque Nacional Los Alerces, es el punto de encuentro y donde pernoctan los rodanteros de Sudamérica.

El encuentro también contempla recorridos por distintos atractivos turísticos de Esquel y la región. Entre los destinos que despiertan interés se encuentran Trevelin, especialmente por la temporada de floración de los tulipanes, además de otros paisajes y localidades de la cordillera chubutense.

De esta manera, el camping funciona como punto de encuentro y base para organizar excursiones, compartir experiencias de viaje y descubrir los diferentes atractivos que ofrece el territorio.

El ranchomovilismo reúne a personas que eligen recorrer rutas y destinos a bordo de vehículos preparados para viajar y, en muchos casos, para dormir y cocinar durante el camino. Las modalidades son diversas; motorhomes, casas rodantes, campers y otras alternativas que permiten llevar consigo buena parte de la vida cotidiana.

Más allá de los vehículos, estos encuentros ofrecen la oportunidad de compartir experiencias entre personas que tienen en común el interés por conocer lugares, intercambiar recomendaciones y descubrir nuevas maneras de viajar.

En esta edición, la presencia de delegaciones de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay le dio al encuentro una dimensión regional. Las rutas que habitualmente conectan ciudades y países se transformaron en el punto de partida de una experiencia compartida en la Patagonia.

La convocatoria fue impulsada por organizaciones vinculadas al ranchomovilismo, entre ellas la Asociación de Rodanteros Argentinos y la Asociación Sudamericana de Ranchomovilismo, con acompañamiento institucional para el desarrollo de las actividades en Esquel y el Parque Nacional Los Alerces.

Aunque los rodanteros viajan con su propio alojamiento, necesitan abastecerse, cargar combustible, comprar alimentos y, en muchos casos, consumir en restaurantes, visitar comercios, contratar excursiones y adquirir productos regionales.

La Municipalidad de Esquel destacó precisamente el impacto que este tipo de turismo puede generar en estaciones de servicio, almacenes, supermercados, carnicerías, panaderías, locales gastronómicos y prestadores turísticos. También se dispusieron medidas logísticas para facilitar el movimiento de los vehículos y organizar servicios vinculados con el abastecimiento y la descarga de residuos.

 

A pesar de la jornada gris en Esquel, el predio de La Trochita vivió una verdadera fiesta con rodanteros de distintos puntos del continente.

A su vez, la permanencia en el Parque Nacional permite que los visitantes conozcan otros destinos cercanos y extiendan sus recorridos por la comarca.

La elección de octubre también coincide con una época de gran atractivo turístico para la zona, cuando Trevelin recibe visitantes interesados en los campos de tulipanes y la cordillera comienza a ofrecer nuevas posibilidades para las actividades al aire libre.

Para Esquel y el Parque Nacional Los Alerces, el encuentro representa la posibilidad de mostrar sus paisajes, su patrimonio ferroviario, su gastronomía y la diversidad de propuestas turísticas que ofrece la región.

Desde la histórica estación de La Trochita hasta las orillas del lago Futalaufquen, los visitantes encontraron distintos escenarios para comenzar una experiencia compartida que atraviesa fronteras y reúne culturas.

Llegaron desde distintos países con sus vehículos y sus propias historias de viaje. Durante varios días, la cordillera chubutense se convirtió en el lugar elegido para encontrarse, compartir el camino y descubrir todo lo que Esquel y su entorno tienen para ofrecer.

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