Categoría: Lecturas
Hubo en París un gran mercader y hombre bueno que fue llamado Giannotto de Civigní, lealísimo y recto y…
“Venga usted”; venga a que le toque un poco de mi vida tensa de Mamporal. A mí no me diga…
El banquero dio en el cigarro, para desprender la ceniza, un golpecito con el meñique cargado de oro y de…
-No puede ser -gruñó el centinela. -¿Por qué? -pregunté. -Porque está prohibido. -¿Por qué está prohibido? -Porque está prohibido, tú,…
En 1842 en el barrio de Marylebone, se derribó una casa a la que ya no acudía ningún huésped desde…
Parecía vieja, a pesar de no cumplir aún treinta y cinco años. Las labores bestiales de la chacra, el sol…
—¡Permítame hacerle una pregunta, caballero…! El transeúnte se estremeció y ligeramente amedrentado miró al caballero del abrigo de castor…
Molestó a todo el pasaje cuando subió al autobús. El portafolios repleto de papeles ajenos, el enorme envoltorio que le…
Había mucha gente en la gran sala de juego del casino. Conocidos en vacaciones, tipos a la moda, profesionales del…
Un beduino seco y miserable, que se llamaba Harith, vivía desde siempre en el desierto. Se desplazaba de un sitio…
