El diputado nacional Juan Pablo Luque confirmó, ante dirigentes y militantes del Partido Justicialista de Rawson, que mantiene conversaciones avanzadas con el intendente Damián Biss, en el marco de la estrategia para construir un frente electoral amplio de cara a 2027.
El encuentro se realizó en la sede del PJ de Rawson y reunió a unas 30 o 40 personas entre dirigentes y militantes. Allí, Luque defendió la necesidad de ampliar la base política del peronismo y construir un espacio con mayor sustentabilidad electoral. “El PJ siempre fue frentista”, justificó.
En respuesta unos cinco o seis asistentes tomaron la palabra y plantearon reparos frente a la posibilidad de avanzar en un entendimiento con Biss. “Biss es lo más gorila que hay”, fue una de las expresiones que sintetizó el malestar de un sector de la militancia.
Luque, sin embargo, sostuvo su posición y planteó que el escenario político obliga a ampliar las fronteras partidarias si se pretende construir una alternativa competitiva en 2027.
En ese contexto, el exintendente de Comodoro Rivadavia contó que mantiene conversaciones con dirigentes de diferentes sectores políticos. Marcó una sola excepción: “Yo hablo con todo el mundo, menos con el gobernador Ignacio Torres”. Al mismo tiempo, dejó en claro ante los presentes que con Biss mantiene un diálogo permanente.
La definición adquiere mayor relevancia porque ya no se trata solamente de una expresión genérica sobre la necesidad de conformar un gran frente. Luque llevó el planteo directamente a la sede del PJ capitalino, donde Biss gobierna desde 2019 y donde cualquier acercamiento con el intendente genera resistencias dentro del propio peronismo.
Una estrategia que Luque viene anticipando
No es la primera vez que el diputado nacional plantea públicamente la necesidad de ampliar el espacio político. Días atrás, durante su participación en la Feria del Libro de Comodoro Rivadavia, había reclamado mayor “generosidad” y “humildad” para construir una alternativa electoral.
“Tenemos que ser más generosos y más humildes todos”, sostuvo entonces Luque, quien pidió “bajar un poco los decibeles” y dejar de lado la idea de que cada sector constituye por sí mismo “el centro del mundo”.
En aquella oportunidad fue todavía más explícito respecto de la necesidad de alcanzar acuerdos: “Lo primero que tenemos que mostrar es que estamos capacitados de unirnos nosotros como espacio político, que hoy no lo estamos haciendo”.
La posición coincide, además, con la expresada recientemente por el dirigente radical Raúl Barneche, quien también se manifestó a favor de superar las estructuras tradicionales del PJ y la UCR y avanzar hacia la conformación de un frente electoral más amplio.
Biss, un vínculo que viene de la última elección
El acercamiento entre Luque y Biss tampoco aparece de manera sorpresiva. El diputado nacional José Glinski reconoció recientemente que una parte importante de los votos obtenidos por Luque en Rawson durante la última elección legislativa tuvo detrás el trabajo político del intendente capitalino.
Según esa lectura, Biss colaboró de manera discreta con la candidatura de Luque, sin hacer público ese acompañamiento. Ese antecedente permite entender mejor el vínculo que ambos dirigentes mantienen y las conversaciones que ahora el propio Luque reconoce ante la estructura partidaria de Rawson.
El desafío para el exintendente comodorense pasa, precisamente, por conseguir que esa política de ampliación sea aceptada por sectores del PJ que todavía observan a Biss como un adversario político y mantienen fuertes diferencias con su gestión municipal.
Glinski también mueve sus fichas
Los movimientos dentro del peronismo chubutense no se detienen. El mismo día que Luque encabezó el encuentro con dirigentes y militantes capitalinos, José Glinski mantuvo una reunión en Trelew con Paula Morale, excandidata a la intendencia de Rawson por el PJ.
La coincidencia temporal muestra a los principales referentes del justicialismo intensificando contactos y conversaciones en distintos puntos de la provincia mientras comienza a tomar forma la discusión por la estrategia electoral de 2027.
Y Biss, al menos en la capital provincial, aparece como la primera prueba concreta de hasta dónde está dispuesto a llegar el PJ en esa política de alianzas.

