El diputado nacional Juan Pablo Luque cuestionó con dureza el estilo de conducción del gobernador Ignacio Torres, al que acusó de centralizar la gestión en su figura y de limitar el protagonismo de su equipo de gobierno.
Luque planteó que la provincia necesita una administración “mucho más pacífica, mucho más organizada”, donde “no importa quién se saca la foto y quién es más importante”, sino la capacidad de resolver problemas concretos de la gestión.
En ese marco, puso en valor su propia experiencia al frente del municipio de Comodoro Rivadavia y contrastó ese modelo con la actual gestión provincial. “A mí me gusta trabajar, cuando a mí me tocó gobernar, me gustó trabajar con un buen equipo de gobierno, con secretarios o ministros que cumplan roles, que tengan su protagonismo porque solucionan problemas y entonces automáticamente ese protagonismo surge solo”, afirmó.
Las críticas apuntaron directamente a lo que describió como una fuerte personalización del gobierno provincial. “Vemos un gobernador que prácticamente está enamorado de él mismo”, afirmó, y profundizó: “es un gobierno que está enamorado de su propio ego, de su propia figura”.
En esa línea, cuestionó la escasa visibilidad de los ministros dentro del gabinete. “Veo un gobernador que es deportivo Torres, o sea, no ves otro ministro siendo figura resolviendo algún problema, no ves un ministro opinando de ningún tema importante”, sostuvo, en referencia a la concentración de la comunicación política en la figura del mandatario.
Uno de los ejes más críticos estuvo vinculado al área educativa. Luque consideró que la situación del sistema en la provincia es “una vergüenza” y cuestionó el relato oficial: Esto de contarle a la Argentina que Chubut pasó a ser una de las provincias más importantes en cuanto a su nivel educativo, era mentira”. En ese marco, reclamó mayor intervención de los funcionarios del área: “tiene que salir el ministro de Educación a decir algo”.
El legislador también vinculó este esquema de conducción con consecuencias directas en la gestión. “Lo que uno no puede permitir es que su enamoramiento hacia sí mismo no haga tanto daño a los chubutenses”, advirtió.

