El intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, sostuvo que el municipio mantiene sus cuentas ordenadas a pesar del complejo escenario económico que atraviesa la ciudad, marcado por la salida de YPF de áreas maduras de la cuenca y por el impacto social que dejó el corrimiento del cerro Hermitte, que afectó a numerosas familias.
El jefe comunal remarcó que, en ese contexto adverso, la administración municipal debió reordenar prioridades y afrontar nuevas demandas con recursos propios, en un escenario de escasa asistencia del Gobierno nacional.
“Los municipios estamos en un estado de ordenamiento con muy poca ayuda de Nación. Nuestra virtud siempre fue tener las cuentas ordenadas, y eso nos permite calificar para tomar créditos y poder llevar adelante obras necesarias para la ciudad”, afirmó.
Macharashvili señaló que la crisis que vive Comodoro tiene múltiples factores. Por un lado, el impacto económico de la retirada de YPF de la región, que profundizó la caída de la actividad petrolera; y por otro, las consecuencias sociales del corrimiento del cerro Hermitte, que obligó a intervenir para asistir a vecinos que perdieron sus viviendas.
Prioridades en medio de la crisis
El intendente explicó que esta situación obligó al municipio a redireccionar recursos hacia intervenciones urgentes, entre ellas los trabajos vinculados al sector de Hermitte y otras obras destinadas a ordenar el crecimiento urbano de la ciudad.
En ese marco reconoció que algunos proyectos previstos deberán postergarse.
“Hay obras que lamentablemente no vamos a poder encarar solos”, señaló, en referencia a iniciativas que requerirán financiamiento adicional.
Pasivos ambientales tras la salida de YPF
Macharashvili también se refirió al estado de algunos terrenos vinculados a la actividad hidrocarburífera, donde existen pasivos ambientales derivados de la presencia de ductos o pozos abandonados.
Según explicó, antes de evaluar su posible urbanización será necesario realizar tareas de remediación ambiental.
“En algunos terrenos impactados por ductos o pozos abandonados vinculados a la actividad hidrocarburífera obliga a realizar tareas de remediación ambiental antes de evaluar su posible urbanización”, indicó.
En ese sentido adelantó que en los próximos 60 días el municipio avanzará con gestiones para concretar la transferencia de esas tierras a la órbita municipal, lo que permitiría planificar su recuperación y uso futuro.
El debate sobre la minería
Por último, el intendente planteó la necesidad de discutir el futuro productivo de Chubut y consideró que la minería en la meseta debe ser parte de ese debate.
“Vivimos en una región con fuerte potencial en hidrocarburos, gas y minería. Hace años tuvimos especialistas que han destacado históricamente la riqueza de recursos del territorio. Esa experiencia debe servir”, expresó.
Macharashvili sostuvo que la discusión debe darse con información técnica y participación social.
“La minería en la meseta es una actividad que hay que analizar por su potencial. No hay que oponerse por oponerse, sino debatir técnicamente con toda la sociedad”, afirmó.
Y concluyó: “Si se define que no es viable, también habrá que hacerse cargo de esa decisión. Pero el debate debe darse pensando en el futuro y con tecnologías modernas”.
Nota elaborada en base a declaraciones a Radio Camioneros de Comodoro Rivadavia

